Sensaciones en la cima... Teodoro Bustamante

Montaña palentina

Montaña Palentina y otras de Castilla y león y Cantabria. Sensaciones y experiencias en la montaña.

Vega de Bur-Ermita del Rebollar- Pisón de Ojeda-Montaña Palentina – Comarca de la Ojeda

Escrito por sensacionesenlacima 03-04-2016 en montaña palentina. Comentarios (0)


Senderismo y campo a través por las tierras de la “Ojeda alta”

Vega de Bur-Ermita del Rebollar- Pisón de Ojeda

Montaña Palentina – Comarca de la Ojeda

(Siempre que regresas a la montaña encuentras algo diferente e interesante)

“Sensaciones en la cima”

1 de marzo de 2016

Es una ruta prácticamente llana.


Partimos en coche desde Cervera dirección a la comarca de la Ojeda al pueblo de Vega de Bur. A dos kilómetros, la Ermita del Rebollar, Pisón de Ojeda y regreso a Vega de Bur.

Recorrimos 17 km.

Caminantes:  Manolo, Luis, Otto, Jesús, Keko, Fernando, Alberto y Teo.



                                                  Santuario de la Virgen de Rebollar 

                                                         Parecemos peregrinos

Vega de Bur - Iglesia de San Vicente

Colmenares de Ojeda. Iglesia de  San Fructuoso- Foto tomada desde el coche de Manolo-

Iglesia de San Pelayo de Pisón de Ojeda



“Sensaciones”



Senderismo y campo a través por las tierras de la “Ojeda alta”

Vega de Bur-Ermita del Rebollar- Pisón de Ojeda



Un color verde de los sembrados, unas encinas centenarias, unos robles autóctonos “el rebollo”. Al fondo, la nieve en la montaña. Es el valle de la Ojeda alta, es nuestro paisaje de hoy. Caminamos por senderos y a campo a través, es un senderismo que satisface lo suficiente y que colma nuestra pequeña curiosidad.  Hoy, interés cultural del románico palentino de los pueblos de esta comarca.

Y estás frente a estos monumentos. Muros de piedra de sillería, contrafuertes, sencillas y elegantes portadas con sus arquivoltas, ventanales góticos, interesantes capiteles, ábsides semicirculares y lo admiras y lo reconoces como una obra fantástica.

Y retrocedes en el tiempo. Es la edad media e idealizas a nuestros antepasados, el concepto del tiempo, su técnica de construcción, las bóvedas, el equilibrio, los canteros, la belleza de la piedra, sus artistas, la rivalidad de tener la torre más alta. Y sobre todo te llama la atención y te preguntas quién pagaba estas construcciones. ¿Había mecenas?  O al final era el pueblo sencillo, agricultores, ganaderos a los que se les exigían aportar el fruto de la tierra, parte de su sustento y llevar una vida miserable.

Fuera lo que fuere, ahí están nuestros monumentos. Esto es la iglesia de Vega de Bur, la portada de su cementerio, la Ermita del Rebollar, Pisón de Ojeda.



Un color verde de los sembrados

¿ Así serían los andamios del medievo ?

Ventanal gótico de la Iglesia de San Vicente de Vega de Bur

Portada del cementerio de Vega de Bur

Santuario o ermita de la Virgen del Rebollar, a 2 km. de Vega de Bur

A lo lejos veíamos la montaña nevada y daba un poco de envidia.

Ermita de nuestra Sra de la Piedad, un poco más abajo  la ermita del Rebollar

 Encinas centenarias

El terreno "llano" de estos pueblos de la “Ojeda” ocasiona pocas dificultades para el senderista

Colmenares de Ojeda - Foto sacada desde el coche de Manolo-

 Los intrépidos exploradores del valle de la Ojeda

Precioso ábside  de la Iglesia de San Pelayo de Pisón de Ojeda.

Espadaña de la Iglesia de San Pelayo de Pisón de Ojeda.


Collado Cruz Armada 1596 m.-Travesía de raquetas sobre la nieve-Cardaño de Abajo-Montaña Palentina

Escrito por sensacionesenlacima 03-04-2016 en montaña palentina. Comentarios (0)

Collado Cruz Armada 1596 m.

Travesía de raquetas sobre la nieve-Cardaño de Abajo-

Montaña Palentina-Fuentes Carrionas

(Siempre que regresas a la montaña encuentras algo diferente e interesante)

“Sensaciones en la cima”

23 de febrero 2016

Una ruta sin grandes dificultades. El ascenso paisajístico muy atractivo.

  El Collado Cruz Armada se encuentra en la falda alta de la cara sur del Pico Espigüete, límite de la provincia de Palencia y León por donde pasa el GR1.

 Para hacer la travesía partimos del pueblo de Cardaño de Abajo, siguiendo el sendero de largo recorrido GR1 hasta llegar al Collado -9 km.- y se bajan -5 km- por otra ruta.

Según vas ascendiendo, a la derecha dejas la cara sur del Espigüete. Abajo del Collado el pueblo leones de Valverde de la Sierra, al fondo las montañas leonesas. Regresamos en circunferencia a Cardaño de Abajo. A la derecha Peña Orbillo, Peña Mayor, Pico Fraile y el pantano de Camporredondo. Nuestra comida de camaradería en el Restaurante el Molino de Vidrieros. Muy bien.

 Recorrimos 14 km con raquetas

Caminantes:  Manolo, Fernando, Alberto, Otto, y Teo.

Hay algo mágico en la luz blanca de la nieve, y es un privilegio encontrar esta amplia visibilidad y procesar con placer todas las imágenes paisajísticas que se nos presentan,

“Sensaciones”

Collado Cruz Armada 1596 m.

Travesía de raquetas sobre la nieve-Cardaño de Abajo-

Montaña Palentina-Fuentes Carrionas

Estamos en lo más alto del mirador del Collado Cruz Armada, escenario natural impresionante; el cielo de hoy, azul intenso. Hay algo mágico en la luz blanca de la nieve, y es un privilegio encontrar esta amplia visibilidad y procesar con placer todas las imágenes paisajísticas que se nos presentan, cumbres nevadas de las montañas leonesas, la silueta cara sur del Espigüete, Peña Orbillo, Peña Mayor, el Fraile. Y le das un valor sublime a la montaña al contemplar el paisaje lunar, al ver las lomas escarpadas y te sientes rodeado de misterio en esta panorámica del silencio. Es el silencio mágico de la naturaleza.

Habíamos iniciado nuestra aventura de travesía en el pueblo de Cardaño de Abajo. Hay suficiente nieve, acoplamos nuestras botas a las raquetas, el ascenso es divertido, cómodo y seguro. No hay prisa, no hay precipitación, el ritmo apropiado, las paradas más que de recuperación son de contemplación de este arte natural de la montaña palentina, con sus sonidos y silencios, con este cielo limpio, el sol brillante que se refleja en la nieve y el color blanco, atractivo y a la vez hiriente para la vista. ¡ay! Teo que olvidaste las gafas de sol protectoras. Y paramos de nuevo a contemplar este paisaje de ensueño y nos fotografiamos ante la torre nevada del mítico Espigüete. Dejamos el collado y seguimos raqueteando hasta llegar a Cardaño de Abajo por un camino nevado de pinos, robles y abetos.

 El ascenso es divertido, cómodo y seguro. 

Al fondo, el pantano de Camporredondo.

Atrás el Pico Espgüee, cara sur.

Peña Orbillo

Al fondo, Peña Mayor y Peña Orbillo

Le das un valor sublime a la montaña al contemplar el paisaje lunar, al ver las lomas escarpadas y te sientes rodeado de misterio en esta panorámica del silencio.

Es un privilegio encontrar esta amplia visibilidad y procesar con placer todas las imágenes paisajísticas que se nos presentan, cumbres nevadas de las montañas leonesas, 

El impresionante Pico Espigüete

Pico Espigüete


Collado Coto Redondo 1.926 m.-Comarca de la Pernía-Montaña Palentina

Escrito por sensacionesenlacima 03-04-2016 en montaña palentina. Comentarios (0)

Collado Coto Redondo 1.926 m.

Comarca de la Pernía

Montaña Palentina

(Siempre que regresas a la montaña encuentras algo diferente e interesante)

“Sensaciones en la cima”

2 de febrero 2016

Una ruta con pequeñas dificultades de ascenso, pero muy atractiva.

  Partimos del pueblo de Lores 1.205 m., ascendemos por el camino del Valle del Río Gerino -extraña no tener nieve en esta época-. A la izquierda y arriba dejamos la Horca de Lores, a la derecha Peña Maldrigo y subimos por el empinado “descansaburros” hasta el Collado Gerino 1.648 m, alcanzamos la majada de Tañuga y nos desviamos a la derecha ascendiendo hasta la cumbre del Collado Coto Redondo 1.923 m. desde donde se observa una panorámica fantástica, continuamos por el Alto Brañaseca., dejamos a la derecha Peña Secarro y bajamos al camino de Caloca a Casavegas al chozo de las corderas, continuando por el valle de Rilores hasta Lores. 

Comida en el Restaurante la Taba de San Salvador. Menú degustación. Fantástico.

 Recorrimos 18 km.

Caminantes:  Manolo, Luis, Otto, y Teo.

Y Manolo me dice, mira “la flor madre del avellano” y yo veo una especie de gusano colgante de un color amarillo pálido.

Ahí está el Pico Curavacas, pelado, un desconocido roquero desafiante con nieve; 

“Sensaciones”

Collado Coto Redondo 1.926 m.

Comarca de la Pernía

Montaña Palentina

 En el valle de Gerino la yegua pace tranquila y el potrillo mira de reojo  con cautela y desconfianza. En el valle de Gerino la tierra del prado está removida, destruida por el hocico del jabalí y ahí aparecen las hozaduras de este animal que hace para encontrar alimento y que son perjudiciales para el campo del campesino. En este valle el agua de los arroyos baja impetuosa, golpea sobre las rocas, produce pequeñas cascadas y el sonido  retumba y se escucha en el silencio como una melodía.

Este espectáculo visual y sensorial te va entreteniendo y logras olvidar el poco cansancio que de momento produce la marcha.

Hayas, abedules, robles, bosques, valles, cumbres, y montañas alineadas.

Desde la cima del Collado Coto Redondo se observa un paisaje que divierte, un espectáculo que impacta. Ahí está el Pico Curavacas, pelado, un desconocido roquero desafiante con nieve; el Pico Lezna se emerge y se adentra en las nubes, el Bistruy, los Picos de Europa, sobresale el Pico Urriellu, Peñalabra, Tresmares, Cuchillón. Abajo, en el horizonte contemplas la niebla blanca que cautiva, no se mueve, está ahí, vallea, es inofensiva para nosotros, no invade, es un espectáculo fantástico; parecen mares de aguas tranquilas por donde navegan moles flotantes.

Y pasamos por la peña Brañoseca y bajamos al camino que va de Caloca a Casavegas y en el sendero blando y húmedo, hay huellas del lobo huidizo. Mis amigos dominan el tema. Mira, ves la huella del lobo, es más grande que la de un perro, las almohadillas más alargadas, mira las uñas que marcadas están. Observa esta huella, por aquí ha pasado un jabalí enorme, más de cien kilos, las huellas muy grandes, la marca de las pezuñas como dos puntas de flecha. Y así mis amigos, Manolo, Luis, Otto, observan y reconocen los rastros que encuentran a su paso y que yo desconozco y no percibo y ellos te lo transmiten con la mayor naturalidad.

Ya estamos en el Valle de Rilores. En estos meses de invierno y primavera tienen lugar la floración de muchos frutos y ves cómo se van desperezándose. Y Manolo me dice, mira “la flor madre del avellano” y yo veo una especie de gusano colgante de un color amarillo pálido.

 A la izquierda y arriba dejamos la Horca de Lores,

 En el valle de Gerino, la yegua pace tranquila, el potrillo, mira de reojo con cautela y desconfianza.

El Pico Lezna nevado, grandioso 

Ahí está el Pico Curavacas, pelado, un desconocido roquero desafiante con nieve;

Picos de Europa, sobresale el Pico Urriellu

Bajo, en el horizonte contemplas la niebla blanca que cautiva, no se mueve, está ahí, vallea, es inofensiva, no invade, es un espectáculo fantástico; parecen mares de aguas tranquilas por donde navegan moles flotantes.

bajo, en el horizonte contemplas la niebla blanca que cautiva, no se mueve, está ahí, vallea, es inofensiva, no invade, es un espectáculo fantástico; parecen mares de aguas tranquilas por donde navegan moles flotantes.

Un paisaje excepcional.

Peñalabra al fondo, a la derecha.

Observa esta huella, por aquí ha pasado un jabalí grande, más de cien kilos, las huellas enormes, la marca de las pezuñas como dos puntas de flecha.

Mira, ves la huella del lobo, es más grande que la de un perro, las almohadillas más alargadas, mira las uñas que marcadas están

La tierra del suelo del prado removida y destruida por el hocico del jabalí; son las típicas hozaduras de este animal para encontrar alimento, y que perjudica al campesino.


Pico la Muela 1.310 m-Pico el Ropero 1.491 m. Alto del Cepellludo 1.323 m-Montaña Cántabra

Escrito por sensacionesenlacima 03-04-2016 en montaña palentina. Comentarios (0)

Pico la Muela 1.310 m-Pico el Ropero 1.491 m. Alto del Cepellludo 1.323 m

Alrededores de Reinosa -Campoo de En medio-

Montaña Cántabra

(Siempre que regresas a la montaña encuentras algo diferente e interesante)

“Sensaciones en la cima”

26 de enero 2016

Una ruta sencilla y atractiva.

Salimos en coche desde Cervera hasta Reinosa, Fresno del Río y pueblo de Aradillos -Campoo de Enmedio-. Desde aquí vamos ascendiendo por un camino hasta el Pico la Muela, al Pico El Ropero y Alto de Cepellludo. Vista del pantano de Arija. Pasamos muy cerca del pueblo Camino -pueblo más alto de Cantabria- bajamos por el camino de la Gendura ¿?, pasando cerca del Poblado Cántabro hasta llegar al pueblo de Argüeso, donde está el Castillo de San Vicente y donde nos esperan unos amigos para acercarnos a Reinosa al Restaurante Octubre. Muy buen menú, calidad, precio. 

Recorrimos 17 km.

Caminantes:  Manolo, Luis, Otto, Alberto, Jesús, Keko, Manuel y Teo.

“Sensaciones”

Es un paisaje especial para disfrutar con formas sorprendentes e inesperadas; el cielo de un azul intenso, abajo, colores blancos, grises, crestas suaves, capas irregulares de algodón vaporoso,

Foto artística de Keko en el Pico Ropero

Pico la Muela 1.310 m-Pico el Ropero 1.491 m. Alto del Cepellludo 1.323 m.

Alrededores de Reinosa -Campoo de En medio-

Montaña Cántabra

Estamos en el pueblo de Aradillos -Campoo de Enmedio-  e iniciamos la marcha ascendiendo por una pista al Pico la Muela. Alcanzamos altura y ya no vemos la vega campurriana, una niebla flotante y espesa la ha ocultado; es un paisaje especial para disfrutar con formas sorprendentes e inesperadas; el cielo de un azul intenso, abajo, colores blancos, grises, crestas suaves, capas irregulares de algodón vaporoso, diríamos que es como un inmenso mar de olas desordenadas que se desplazan a velocidad lenta, es un mundo real e imaginario, que desde esta situación privilegiada y en este momento, contemplas con placer.

Hemos alcanzado sin dificultad la cima el Pico el Ropero. En el silencio adviertes el murmullo del viento y sientes con agrado el rozamiento sobre el rostro, un viento sobrio, limpio, transparente.

Ya vemos el pantano de Arija, ese embalse extenso del río Ebro. Caminamos, vacas, caballos, la vegetación la han transformado en pastizales, se respira naturaleza.

Frente a nosotros las espectaculares montañas cántabras, el Collado de Brañavieja, Pico Tresmares, El Cuchillón, un paisaje fantástico. Guiamos nuestra vista hacia el Parque Natural del Saja-Besaya, hayedos, robles, acebales, abedules y repoblaciones de pinos. Bárcena la Mayor al fondo.

Nos dirigimos a nuestro destino, Argüeso. En el barro, una huella de la garduña depredadora, el alto del Cepelludo, el castillo de San Vicente, nuestros amigos escoba.

Estamos en el pueblo de Aradillos -Campoo de Enmedio-  e iniciamos la marcha

Diríamos que es como un inmenso mar de olas desordenadas que se desplazan a velocidad lenta, es un mundo real e imaginario y que desde esta situación privilegiada y en este momento contemplas con placer.

Una huella de la garduña depredadora,

Ascendiendo al pico Ropero.

el cielo de un azul intenso

Foto artística de Keko en el Pico Ropero

Esta huella de ciervo

Ya vemos el pantano de Arija, ese embalse extenso del río Ebro

Pico el Ropero

Frente a nosotros las espectaculares montañas cántabras, el Collado de Brañavieja, Pico Tresmares, El Cuchillón, un paisaje fantástico.

Castillo de San Vicente en el pueblo de Argüeso


Pico los Paseantes y Pico el Calar 1.780 m.-MONTAÑA PALENTINA

Escrito por sensacionesenlacima 03-04-2016 en montaña palentina. Comentarios (0)


Pico los Paseantes y Pico el Calar 1.780 m.

El Valle Estrecho

Montaña Palentina

(Siempre que regresas a la montaña encuentras algo diferente e interesante)

“Sensaciones en la cima”

19 de enero 2016

Una ruta sencilla y atractiva.

Salimos en coche desde Cervera hacia el Valle Estrecho hasta el pueblo de Ventanilla. Tomamos el camino de la iglesia y giramos a la derecha, pasamos por un bosque de pinos albar; en el suelo hay nieve donde descubrimos huellas de ciervos, jabalís y garduñas; vamos ascendiendo hasta alcanzar el Pico Calar y el de los Paseantes.

Recorrimos 10 km.

Caminantes:  Manolo, Luis, Otto, Alberto, Jesús, y Teo.

“Sensaciones”

Surcos profundos en su piel, años escondidos de sabiduría milenaria, observadora, notaria y guardiana de la montaña.  La sabina

Es la sabina de naturaleza muerta, sabina del pasado, del presente y del futuro. Al fondo el Pico Curavacas.

Pico los Paseantes y Pico el Calar 1.780 m.

El Valle Estrecho

Montaña Palentina 

Alcanzar la cima de una montaña es grandioso, aunque sea como en esta ocasión, la de una cumbre menor, la del Pico de los Paseantes. Creas una serie de fantasías, son momentos mágicos donde terminan por cumplirse pequeñas expectativas físicas, emocionales, de amistad, de participación de la naturaleza. Hoy, desde esta pequeña cima, percibes el color, la frescura, la luminosidad de la nieve de la montaña. Al fondo, en la lejanía, sobre el Pico Espigüete, unos trazos azulados de gran viveza; nubes ligeras sobre el Pico del Curavacas, y aquí, casi la tocamos, como una enorme bola blanca que crece en el bosque, la Peña Redonda.

Atrás habíamos dejado el pueblo de Ventanilla, la iglesia con su espadaña, el río ribera.

Nos tiramos al monte, andamos por un camino, que a veces no existe ni senda ni tal camino, pero avanzamos, ascendemos por pedregales y llegamos al lugar deseado. Este camino nevado cruza por un bosque de pinos albar, el pino silvestre; pinos altos, rectos, cilíndricos, uniformes. Al caminar sientes el crujir de la nieve helada, y sobre el suelo nevado, huellas de ciervo, de jabalí, de la garduña depredadora.

Subimos y bajamos montañas, fantaseamos. A media ladera, sola, aislada, entre pedregales se encuentra la sabina árbol; impasible resiste la llamarada solar, la nieve, la lluvia y el viento. Es la sabina de naturaleza muerta, sabina del pasado, del presente y del futuro. Surcos profundos en su piel, años escondidos de sabiduría milenaria, observadora, notaria y guardiana de la montaña.  A través de la bifurcación de sus dos brazos, observamos la otra perspectiva de nuestro Curavacas nevado.

Atrás habíamos dejado el pueblo de Ventanilla, la iglesia con su espadaña, el río ribera.

A media ladera, sola, aislada, entre pedregales se encuentra la sabina árbol; impasible resiste la llamarada solar, la nieve, la lluvia y el viento. 

Surcos profundos en su piel, años escondidos de sabiduría milenaria, observadora, notaria y guardiana de la montaña. 

Huella de ciervo

Huella de garduña depredadora

Huella de jabalí ?¿

Este camino nevado cruza por un bosque de pinos albar, el pino silvestre; pinos altos, rectos, cilíndricos, uniformes.

El pico de Curavacas y el pueblo de Santibañez de Resoba

aquí, casi la tocamos, como una enorme bola blanca que crece en el bosque, la Peña Redonda.

una enorme bola blanca que crece en el bosque, la Peña Redonda.

Al fondo, en la lejanía, sobre el Pico Espigüete, unos trazos azulados de gran viveza;

Alcanzar la cima de una montaña es grandioso, aunque sea, como en esta ocasión, la de una cumbre menor, la del Pico de los Paseantes. 

La bajada también anima.

Pico de los Pasantes