Sensaciones en la cima... Teodoro Bustamante

montaña palentina

Peña Redonda 1.993 m. (Nuevo ascenso del año 2016) Montaña palentina

Escrito por sensacionesenlacima 11-08-2016 en montaña palentina. Comentarios (0)


Peña Redonda 1.993 m. (Nuevo ascenso del año 2016)

Traspeña de la Peña

 “Nuestra montaña palentina”

 (Siempre que regresas a la montaña encuentras algo diferente e interesante)

“Sensaciones en la cima”

07 de agosto de 2016

 Todos los años en el primer domingo de agosto se asciende en romería a la Peña Redonda que se encuentra en la Montaña Palentina.

Hay varias rutas para llegar a la cima donde se encuentra una enorme cruz.

-Por San Martín de los Herreros (Bosques de hayedos y robledales)

-Por Villanueva de la Peña

-Por Traspeña de la Peña.

Esta última ruta es la que tomamos en esta ocasión, siendo la más cómoda y sencilla, con hitos y zigzagueando hasta la cima.

A nosotros la ruta que más nos gusta es la de San Martín de los Herreros.

Recorrido:  Ascenso 1 hora y media.

Caminantes:  Manolo, Luis, Eli, Javi, Alberto y Teo.


A continuación, en esta misma página reproducimos los ascensos que hemos hecho a la Peña en otros años, recordando a la Sra. Felisa. 

     

Homenaje recuerdo a nuestra querida y admirada Sra. Felisa -actualmnte tiene 93 años, cuando subió tenía 87 años.

        

“Sensaciones”“

Peña Redonda 1.993 m. (Nuevo ascenso del año 2016)

Traspeña de la Peña

 “Nuestra montaña palentina”



Vamos a resollarnos, y Manolo toma aire con fuerza, se desprende de la mochila, echa mano del bidón de agua, da un trago reparador y reanuda el ascenso con más intensidad y energía.

Mira abajo, encinas. Ya las veo abajo, no encima. A mí me gustan las navajas. Navajas enlatadas o afiladas. Da lo mismo, pues las dos cortan, las latas y las navajas. Chico, no me hagas lio. “encimas”, “abajo”, “navajas”. Yo sólo veo árboles encinas. Seamos sencillos, las encinas son árboles de la familia de las fagáceas. Mientras tanto, un señor de Traspeña, me gustaría saber su nombre, con sus ochenta años, nos hace el “sorpasso”, que sí, que nos sobrepasa. Bueno, es que sube todos los años. Hay jóvenes en el ascenso, hay padres con sus hijos, a lo largo de la senda zigzagueante.

Estamos en la cara norte de la cima de la Peña y un sonido metálico se extiende a lo largo de ella. La parte más alta del entramado de hierros de la enorme cruz es golpeada con virulencia por un enfurecido viento. Los anclajes resisten, son seguros, sólo es la vibración de su armazón. Por lo demás, la mayoría estamos resguardados en la cara sur.  

El día ha resultado fantástico. Gratas sorpresas. Nos vemos con las grandes montañeras Maripaz y Marisa. En la cima está Fernando que viene de Bilbao, un recuerdo para Ana que tal vez la habría gustado estar. Nos vemos con Wifredo dispuesto a obtener la foto de la gran familia “amigos de la Peña”.  y con Jose. Más abajo, nuestro amigo Froilán que ya se está acercando con báculo en mano, con el cayado que le ha prestado Wifredo. Y la simpática chica que se acercó a ver “el pozo de la nieve”.

Y dicen que hay que bajar. Zigzagueas, pasas entre las encinas y observas las piedras en forma de lancha, que el viento y el agua con su erosión las ha colocado en alineación a modo de “olas”. Es curioso contemplar “las olas de las piedras”.



Diversidad en el ascenso

Hay jóvenes en el ascenso, hay padres con sus hijos, a lo largo de la senda zigzagueante.

Mientras tanto, un señor de Traspeña, me gustaría saber su nombre, con sus ochenta años, nos hace el “sorpasso”, que sí, que nos sobrepasa.

Y la simpática chica que se acercó a ver “el pozo de la nieve”.

La parte árida de la Peña

Dos extraordinarias y excelentes montañeras.

Y nos esperaban en la cima

La parte más alta del entramado de hierros de la enorme cruz es golpeada con virulencia por un enfurecido viento. Los anclajes resisten, son seguros, sólo es la vibración de su armazón.

Los seis montañeros famosos.

El chico que vino de Bilbao, un recuerdo para Ana que tal vez la habría gustado estar

Encuentro de amigos

Más abajo, nuestro amigo Froilán que ya se está acercando con báculo en mano, con el cayado que le ha prestado Wifredo.

 y observas las piedras en forma de lancha, que el viento y el agua con su erosión las ha colocado en alineación a modo de “olas”. Es curioso contemplar “las olas de las piedras”.

Iglesia de Traspeña

La cruz de Traspeña Homenaje recuerdo a nuestra querida y admirada Sra. Felisa -actualmnte tiene 93 años, cuando subió tenía 87 años.

Esto decíamos el  1 /8/2010 en nuestro blog “sensacionesenlacima”

“La Sra. Felisa a sus 87 años alcanza la cumbre de la Peña Redonda. Observamos su último recorrido. De cuerpo menudo, un poco encorvada, paso enérgico, decidido,  un pequeño bastón en su mano derecha que apenas usa, pañoleta estampada sobre la cabeza, vestido bata verde claro, camisa verde alegre, de su hombro cae una bolsa amarilla con sus viandas, la visera colgada se balancea, pantalones azules, botas chirucas de montaña. Su aptitud es envidiable, sube, asciende, camina con su mirada puesta en el suelo, se incorpora, descansa. Ya está en la cima, firme, no está fatigada, la rodeamos, hay mucha gente, jóvenes, no tan jóvenes de los pueblos de la comarca, éramos multitud, nos interesamos de su experiencia, ella es muy comunicativa, diríamos dicharachera, habla y habla, la sacamos alguna foto, alardea de su vitalidad, ojos vivos, mirada de pilla, palabra de experiencia sabia. La escuchamos, la adulamos, se autoestima, se la ve con energía positiva, se siente alagada; dice, estos colores sonrosados de mi cara es fruto de un saludable buen vaso de vino en las comidas; tiene ilusión, se la ve activa, nos pregunta si habrá misa, la gusta ser escuchada. Felisa, la Sra. Felisa, la de Traspeña, la hermana de Martín, que ha subido por la senda del obispo a la Peña Redonda,

PEÑA REDONDA 1.996 M.

Montaña Palentina

30 Aniversario  año 2013

(Siempre que regresas a la montaña encuentras algo diferente e interesante por pequeño que sea)

“Sensaciones en la cima”

4 de agosto 2013

· La travesía no es complicada, pero se requiere una pequeña  preparación de montaña, pues hay que salvar 1.000 m. de desnivel,  pero que poco a poco se obtiene el fruto, ya que la Sra Felisa de Traspeña con 87 años subió hace tres años.

Homenaje a nuestra querida y admirada Sra. Felisa

Esto decíamos el  1 /8/2010 en nuestro blog “sensacionesenlacima”

“La Sra. Felisa a sus 87 años alcanza la cumbre de la Peña Redonda. Observamos su último recorrido. De cuerpo menudo, un poco encorvada, paso enérgico, decidido,  un pequeño bastón en su mano derecha que apenas usa, pañoleta estampada sobre la cabeza, vestido bata verde claro, camisa verde alegre, de su hombro cae una bolsa amarilla con sus viandas, la visera colgada se balancea, pantalones azules, botas chirucas de montaña. Su aptitud es envidiable, sube, asciende, camina con su mirada puesta en el suelo, se incorpora, descansa. Ya está en la cima, firme, no está fatigada, la rodeamos, hay mucha gente, jóvenes, no tan jóvenes de los pueblos de la comarca, éramos multitud, nos interesamos de su experiencia, ella es muy comunicativa, diríamos dicharachera, habla y habla, la sacamos alguna foto, alardea de su vitalidad, ojos vivos, mirada de pilla, palabra de experiencia sabia. La escuchamos, la adulamos, se autoestima, se la ve con energía positiva, se siente alagada; dice, estos colores sonrosados de mi cara es fruto de un saludable buen vaso de vino en las comidas; tiene ilusión, se la ve activa, nos pregunta si habrá misa, la gusta ser escuchada. Felisa, la Sra. Felisa, la de Traspeña, la hermana de Martín, que ha subido por la senda del obispo a la Peña Redonda,”

· Desde San Martín 2 horas

Seis  montañeros.: Marichu, Carmen, Manolo, Tomás,  Teo H. Teo B.

CLUB DE PESCA Y MONTAÑA RIVERA-PISUERGA-CERVERA DE PISUERGA-

PEÑA REDONDA 1.996 M.

En cualquier rincón de la Montaña Palentina por el que caminas,  encuentras en lo más simple, la garantía de percibir “sensaciones” fantásticas y te sorprende  la  agradable información que recibes sin buscarla,

Andas,  charloteas con los compañeros  y en la exigencia de esfuerzo, cuando se empina la montaña, te refugias en el silencio.

Atrás ha quedado el pueblo de San Martín de los Herreros, la fuente colorada, la antigua mina de hierro, las camperas de la Braña. Atraviesas un paisaje salvaje de hayas cargado de abundantes hayucos. Hay hayas enormes, muy grandes de hasta ocho patas. Alcanzas el collado de los Llanos y observas el fruto rojo del amargoso y gracias a la sabiduría de la naturaleza que tiene Manolo, nos comenta, aparte de informarnos de otras muchas plantas, que es uno de los alimentos favoritos del oso.

Una ojeada a lo alto. Desde este ángulo, la peña muy “redonda”, es una bella obra tallada por la fuerza del agua y el viento.

Ya estamos en la cima celebrando el primer ascenso oficial a esta peña. Es un pretexto más, pues hemos venido más años. La condición atmosférica es fantástica. Un cielo azul intenso. Al fondo, sobre el valle, la niebla flota suspendida en diferentes formas, hace que fantaseemos y al estar baja, nos permite contemplar todas las cimas de la cordada de Fuentes Carrionas. Un vistazo a la cara sur, colores varios, verdes, ocres de los sembrados del valle de la Peña y un pequeño pantano en Recueva.

Wifredo convoca a todos para que nos coloquemos bajo la gran cruz, algunos encaramados por su entramado interior y saca la  foto oficial de los montañeros.



Peñarubia 1.933 m, "cordeles"-"collados· y "brañas". Camino de la Guerra Montaña cántabra y Montaña palentina

Escrito por sensacionesenlacima 29-07-2016 en montaña palentina. Comentarios (0)



                                       "cordeles"-"collados· y "brañas".

 Peñarubia 1.933 m, Camino de la Guerra

Montaña cántabra  y Montaña palentina 

 (Siempre que regresas a la montaña encuentras algo diferente e interesante)

“Sensaciones en la cima”

26 de julio de 2016


       Desde Cervera en coche, dirección Brañosera, Salcedillo. Desde aquí seguimos por la carretera que va a Espinilla. A los 5 km paramos a la altura de un invernal semicircular de color verde e iniciamos el ascenso por una senda hacia el Collado de Somahoz. Pasamos a la Cuenca Vitor, tomamos el Camino de la Guerra, cuenca Bucer, ascendemos a Cuerda Peñarrubia, y bajamos por  Cuesta Labra donde está la virgen de Labra o Virgen de las Nieves hasta el punto de partida.

Marcha organizada por nuestro amigo Jesús. -Espero que haya descrito medianamente bien la ruta-

Recorrimos 17 km.

Caminantes:  Manolo, Luis, Fernando, Jesús, Otto, Carlos, Teo H y Busta.

     

Junto a la senda, la genciana de flor amarilla expande su aroma.


“Sensaciones”


"cordeles"-"collados· y "brañas".Camino de la Guerra-Cuerda PeñarrubiaMontaña cántabra  y Montaña palentina 



La niebla se derrama como por un vertedero a lo largo de las laderas, se suspende algo mas que a nivel de suelo, y para nuestra desgracia, queda oculto el vergel del valle,

Cordeles, collados, brañas y cuencas, piedras grises puntiagudas, grandes bloques de rocas alzados, hierba seca, el silbido del viento. Collado de Somahoz, Cuenca Vitor, Camino de la Guerra, Cuenca Búcer, Peña Rubia, Sierra Labra. Son lugares únicos, hay armonía en su paisaje, luminosidad, cielo azul. Progresas por la cresta, caminas y sientes sensación de libertad. Es una marcha de ascensos y descensos que despierta un estímulo perceptivo de entretenimiento y diversión.

Junto a la senda, la genciana de flor amarilla expande su aroma. Te agachas, la observas, parece querer alcanzar el cielo azul de hoy. Dicen que de su tronco se obtiene un digestivo muy gratificante.

Desciendes por la “Cuesta Labra”, un pequeño santuario al aire libre, una figura de la virgen de las Nieves, un crucifijo en una cruz de metacrilato. Y bajas por un barranco lleno de vegetación y escobas, no hay viento, un calor abrasador, llegamos a un arroyo de agua fresca, el culmen de un fantástico día.




 Un crucifijo en una cruz de metacrilato  en la “Cuesta Labra”, 

Luminosidad, cielo azul.

grandes bloques de rocas alzados,

Junto a la senda, la genciana de flor amarilla expande su aroma. Te agachas, la observas, parece querer alcanzar el cielo azul de hoy. Dicen que de su tronco se obtiene un digestivo muy gratificante.

La niebla se derrama como por un vertedero a lo largo de las laderas, se suspende algo  mas que a nivel de suelo, y para nuestra desgracia, queda oculto el vergel del valle,

El ganado comiendo los pastos.

Estos chicos no están haciendo el camino de Santiago, sino subiendo a Peñarubia.

Está pensando si tirarse o no, Flotar sobre ese fondo, seria fantástico. Por favor, no te tires

Grandes bloques de rocas alzados,

Cima de Peñarubia 1.933 m

Desciendes por la “Cuesta Labra”, un pequeño santuario al aire libre, una figura de la virgen de las Nieves, un crucifijo en una cruz de metacrilato


Chozo Oñañejo 1.678 m. Santibáñez de Resoba “Nuestra montaña palentina”

Escrito por sensacionesenlacima 23-07-2016 en montaña palentina. Comentarios (0)


Chozo Oñañejo 1.678 m.

Santibáñez de Resoba

 “Nuestra montaña palentina”

 (Siempre que regresas a la montaña encuentras algo diferente e interesante)


“Sensaciones”


Ocio, esfuerzo, dificultades, diversión, relajación, sensibilidad.

Contemplas el salto elegante de la cierva, caminas protegido en la sombra de los robles, participas de las sesiones bravías de aromaterapia gratuita, asciendes por parajes mágicos de nuestra montaña palentina. La sensibilidad crece. el respeto por la naturaleza se agranda y sientes que el cuerpo y la mente se revitaliza y disfrutas de momentos de relajación y bienestar.

Llevas una visera, gafas oscuras. El sol amenaza, pero una suave marea refrigerante lo apacigua.  Arrestos para ascender al alto de la Valdelamorca, que bonita palabra. Caminas, y sientes las ramas bajeras de robles y escobas que rayan la piel de tus piernas. Intuyes la posibilidad de que una garrapata se abrace a tu carne. Puede que aparezca el oso con su carroña en la boca, que admires el brillo de su pelo blanquecino. Puede que la imaginación vaya más allá y veas al ave convertida en vieja, y la vieja convertida en roca. Es un cúmulo de sensaciones posibles en tu marcha.

    Y después de toda esta pilada de sensaciones, te encuentras en el Chozo de Oñañejo con su fuente de agua abundante y fresca.

¡Que dura situación! Ahora, tenemos que participar en la degustación de alta gastronomía. Es una cocina de barbacoa, parrillada con productos “exóticos” de nuestra montaña palentina. Nuestro gran cocinero Teo “parador” tiene el mando. Se extingue la llama, se forma la brasa. Sobre la parrilla, chuletas de aguja, costilla, pierna de cordero, falda de cerdo, pancetita, chorizo, morcilla. Y un caldo valenciano riquísimo.

Y José nos canta.

Allá arriba en aquel alto

Hay un hombre donde se le secan las -no sé qué se le secan-

Y se le queda seco el – no sé qué se le queda seco

Lo siento, no me dio tiempo a coger toda la letra.




“Sensaciones en la cima”

19 de julio de 2016

  Desde Cervera en coche por el valle estrecho al pueblo de Santibáñez de Resoba, hasta la parte más alta del pueblo -13 km.-. ya que se encuentra en una pendiente de la montaña.

Motivo principal de la marcha hacer una barbacoa en el Chozo Oñañejo.

Ascendemos por el pavimento hasta coger la pista, a la izquierda queda Peña Escrita. Queremos hacer la marcha más larga, amena y aprovechar la sombra de los robles, por lo que tomamos la senda de la derecha. Subida al Campo, Tomamos el camino "majaavieja", chozo, campera y ascendemos por el bosque de Santibáñez hasta alcanzar el alto de Valdelamorca -caseta de madera- y bajamos al collado de Oñañejo, donde está nuestro chozo. “barbacoa”.y su fuente de agua fresca. Descendemos a Santibáñez por el Alto de la Cañada.

Pequeño menú  orientativo  por si alguno de nuestros lectores le quiere hacer.

Para empezar,

Morcilla, chorizo, pancetita

Chuletas de aguja

Pierna de cordero

Costilla de cerdo.

Falda de Cerdo

Todo regado con ricos caldos y preparado por el gran Chef Teo H. y sus ayudantes Alberto y Manolo

Recorrimos 12 km.

Caminantes:  Manolo, Luis, Fernando, Jesús, y Busta.

  Después vinieron con las viandas y las prepararon, José de Santibáñez con el todo terreno, Teo parador, y Alberto.



S

Y asciende y asciende con sus bocas abiertas.

Se siembran plantas protegidas por un plástico, para obtener frutos para el oso

Caminas, y sientes las ramas bajeras de robles y escobas que rayan la piel de tus piernas. 


Desde aquí felicitar a nuestro querido amigo Froilán de Lozar por ese libro  que ha escrito "La más bella canción de la naturaleza" y que tenemos ganas de tenerle en nuestras manos para leerle, ya que ama a nuestra montaña y es una garantía de autor de la Montaña Palentina






Santibáñez de Resoba, que se encuentra en una pendiente de la montaña.

La sensibilidad crece. el respeto por la naturaleza se agranda y sientes que el cuerpo y la mente se revitaliza y disfrutas de momentos de relajación y bienestar.

 Puede que la imaginación vaya más allá y veas al ave convertida en vieja, y la vieja convertida en roca.

Al fondo el Pico Curavacas

La vaca nos observa y nos da la bienvenida.

 Y después de toda esta pilada de sensaciones, te encuentras en el Chozo de Oñañejo con su fuente de agua abundante y fresca.

Se ocupó de la intendencia.

Y se asomó a la puerta del chozo, a ver que se cocía, digo que se asaba.

Parece que la barbacoa fue todo un éxito, no el contraluz. Pero si no hay nada.

Desde aquí felicitar a nuestro querido amigo Froilán de Lozar por ese libro  que ha escrito "La más bella canción de la naturaleza" y que tenemos ganas de tenerle en nuestras manos para leerle, ya que ama a nuestra montaña y es una garantía de autor de la Montaña Palentina


 Copiado del blog EmancipadosDeMentes 


Froilán de Lózar es escritor y publicista. Fundador de la revista literaria Pernía (1984-1988). Fundador y administrador de Curiosón. Ha colaborado en numerosos diarios y revistas con artículos y entrevistas: Diario Palentino, Norte de Castilla, Noticias de Palencia, Alerta, Diario Montañés, Gaceta del Norte, Cascajera... fundamentando toda su obra en "La Montaña Palentina". Es autor de numerosos cuentos y novelas.

Froilán ha sido premio de periodismo "Ciudad de Palencia". II Premio Internacional de Poesía Diego de Losada (Zamora). Premio Nacional de Novela Corta "La Tribuna de Castilla" (Valladolid), con la novela "La guerra de los torpes")1998. Finalista del VIII Premio de Novela Bubok-Lengua de Trapo, 2016


"La montaña de los aromas" Peña Escrita 1.727 m. – Santa Lucía 1.856 m, “Nuestra montaña palentina”

Escrito por sensacionesenlacima 08-07-2016 en montaña palentina. Comentarios (0)



"La montaña de los aromas"

Peña Escrita 1.727 m. – Santa Lucía 1.856 m,

 “Nuestra montaña palentina”

 (Siempre que regresas a la montaña encuentras algo diferente e interesante)

“Sensaciones en la cima”

5 de julio de 2016


  Desde Cervera en coche por el valle estrecho hasta llegar al Aparcamiento de “Gigante de Valle Estrecho” -15 km-

Iniciamos el ascenso “todo tieso” por pedregales hasta llegar a la cima de Peña Escrita y de aquí pasamos a la cima de Santa Lucía.

Recorrimos 8 km.

Caminantes:  Manolo, Luis, Alberto, Fernando, Keko, Teo parador, y Busta.





Ascenso a Peña Escrita. El video le he tenido que cortar porque el blog no me le acepta más largo.

Avanzas, trepas entre rocas por la canal de Peña Escrita 




“Sensaciones”


La montaña de los aromas

Peña Escrita 1.727 m. – Santa Lucía 1.856 m,

“Nuestra montaña palentina”



Avanzas, trepas entre rocas por la canal de Peña Escrita y los aromas naturales se apoderan de nosotros. Huele a te. Es fragancia de romero y de orégano, es la angélica, la manzanilla, es el olor a tomillo. Nuestro estado de ánimo que ya se encuentra animado, se reaviva. Algunas de las propiedades de estas plantas te dan fuerza, sientes tus vías respiratorias a “todo pulmón”, asciendes y notas soltura, quisieras subir y encumbrar siempre con la comodidad de esta circunstancia.

El reto se alcanza. Desde los más alto, un valle rodeado de nuestras míticas montañas, agua de los pantanos, bosques de hayas y robles, cielo azul interrumpido por pequeñas nieblas, se alargan las sombras, sorprende el silencio, es mágico el misterio de la naturaleza, la emoción, la belleza del lugar, “el Ojo de la Lastra”, “el Gigante dormido”.




 Los aromas naturales se apoderan de nosotros.

Al fondo Santa Lucia

Avanzas, trepas entre rocas por la canal de Peña Escrita 

La canal de Peña Escrita

Al fondo el "Gigante Dormido"

Desistimos en escalar la roca.

Cielo azul interrumpido por pequeñas nieblas,

En la cima de Santa lucia

Cima de Peña Escrita

Al fondo el Pico Curavacas.

Bajada de Santa Lucia

Al menos, lo intentamos, aunque no sé porqué motivo no lo logramos.


Cueva Teresa y cueva del agua -Posadero de los buitres- (Rebanal de las Llantas) “Nuestra montaña palentina”

Escrito por sensacionesenlacima 24-06-2016 en montaña palentina. Comentarios (0)



Cueva Teresa y cueva del agua -Posadero de los buitres-

(Rebanal de las Llantas)

 “Nuestra montaña palentina”

 (Siempre que regresas a la montaña encuentras algo diferente e interesante)

“Sensaciones en la cima”

21 de junio de 2016


  Desde Cervera en coche por el valle estrecho hasta llegar al pueblo de Rebanal de las Llantas. Desde aquí, tomamos el camino dirección al chozo de la Espina. Después de dos horas ascendiendo bajamos entre rocas y maleza en búsqueda de las cuevas Teresa y del Agua que están bajo el Posadero de los buitres. Pese a la dificultad, mereció la pena encontrarlas y descender por la torrentera de un bosque de hayas.

Recorrimos 10 km.

Caminantes:  Manolo, Luis, Alberto, Ángel, Teo parador, y Teo.

“Sensaciones”



En medio de un vergel, Rebanal de las Llantas.

El chozo, de la Espina

De repente, la imagen de un enorme animal. Nos sobrecoge. Avanzamos con cautela. Al parecer, a lo lejos, se acerca un enorme oso. Su hocico, sus orejas.

Sus paredes, un espectáculo cromático. Su oscuridad, un misterio. 



“Sensaciones”



Cueva Teresa y cueva del agua -Posadero de los buitres-

(Rebanal de las Llantas)

 “Nuestra montaña palentina”



En la vaguada, una fuente de agua fresca brota junto al serbal del cazador. Escoba albar, mostajos, varios guindales, avellanos, el diente de león, un bosque de hayas cargadito de hayucos. Es el valle de Sondonada, es el pueblo de Rebanal de las Llantas.

Hemos alcanzado el “Alto de la Espina”, su chozo limpio, acogedor, agradable. 

Día claro, luminoso. Avanzamos entre pastos altos y pequeñas rocas. De repente, la imagen de un enorme animal. Nos sobrecoge. Avanzamos con cautela. Al parecer, a lo lejos, se acerca un enorme oso. Su hocico, sus orejas. Falsa alarma, es la figura de una roca, es el fruto de la fantasía e imaginación de Manolo. Tranquilidad.

Allá, a lo lejos, en la fortaleza de la roca, está el posadero de los buitres, es nuestra referencia en la búsqueda de las cuevas. Terreno difícil, agreste, algunos tramos casi inaccesibles, salvamos las dificultades. Por fin, camuflada, oculta entre la maleza, la “Cueva Teresa”. Reptamos, nos arrastramos hasta conseguir cruzar su interior para ver la segunda “Teresa.” Nuevo recorrido. Hay que localizar la “Cueva del agua”. Ascendemos, subimos por rocas, cruzamos el bosque, por fin la cueva. Se oye el rumor del agua, hay un manadero. Sus paredes, un espectáculo cromático. Su oscuridad, un misterio. Tratamos de llegar a su interior, abortamos. Otro día vendremos con linternas.

Y descendemos por un barranco, por una torrentera, por el bosque de hayas, por donde nos acompaña el golpeo del agua sobre las rocas.  




De momento, caminamos protegidos por los árboles.

Al fondo, el Pico Curavacas.

Desde el interior del Chozo de la Espina.

Contemplando el chozo de la Espina. Un perfecto montañero sabedor de todos los entresijos de la montaña palentina.

Hemos alcanzado el “Alto de la Espina”, su chozo limpio, acogedor, agradable.

A la búsqueda de la "cueva Teresa"

Hay que encontrar la otra cueva, la del agua.

Estupendo haya

Allá, a lo lejos, en la fortaleza de la roca, está el posadero de los buitres, es nuestra referencia en la búsqueda de las cuevas

Los intrépidos exploradores

Reptamos, nos arrastramos hasta conseguir cruzar su interior para ver la segunda “Teresa.”

Preciosa entrada a la "cueva Teresa"

Desde el interior de la cueva

Un bosque de hayas cargadito de hayucos. 

Logró pasar a la otra parte y salvar el vacío.

 "La cueva del agua"

. Se oye el rumor del agua, hay un manadero. Sus paredes, un espectáculo cromático. Su oscuridad, un misterio. Tratamos de llegar a su interior, abortamos. Otro día vendremos con linternas.

La cueva del agua

Y descendemos por un barranco, por una torrentera, por el bosque de hayas, por donde nos acompaña el golpeo del agua sobre las rocas.    

Los pastos, altos. Donde está el ganado. ?