Sensaciones en la cima... Teodoro Bustamante

montaña palentina

Alto el Pando-Vidrieros -Valle de Pineda-Montaña Palentina

Escrito por sensacionesenlacima 18-12-2015 en montaña palentina. Comentarios (0)

Alto el Pando 2.027 m.

Vidrieros -Valle de Pineda

Montaña Palentina

(Siempre que regresas a la montaña encuentras algo diferente e interesante)

“Sensaciones en la cima”

El otro Blog


http://sensacionesenlacima1.blogspot.com.es/2015_12_01_archive.html


15 de diciembre de 2015

La ruta es sencilla y se inicia en el pueblo de Vidrieros. Tomamos el camino del Valle de Pineda. Caminamos dejando el río Carrión a la derecha, pasamos el refugio de los pescadores, y a un kilómetro tomamos una pista ancha que está a la izquierda. Comenzamos a ascender hasta llegar al Alto del Pando. Bajamos al refugio y por la pista hasta la Iglesia de Vidrieros. Se puede hacer a la inversa

Recorrimos 12 km.

Caminantes:  Manolo, Luis, Alberto, y Teo.

Es el Pico Espigüete, sientes que su energía vibra, que emerge su figura oscura con una fuerza interna, como si quisiera superar a las nubes y crear otro caos armónico en la montaña palentina


“Sensaciones”

 R Alto el Pando 2.027 m.

Vidrieros -Valle de Pineda

  Hemos alcanzado lo más alto del Alto el Pando y aparece ante nuestra presencia lejana, la enorme mole de piedra caliza empapada de cielo oscuro. De nuevo nos sorprende, es el Pico Espigüete, sientes que su energía vibra, que emerge su figura oscura con una fuerza interna, como si quisiera superar a las nubes y crear otro caos armónico en la montaña palentina.

  Y el cielo está hosco y apenas salen unos rayos de luz. Llovizna, lo esperábamos y nos protegemos con los chubasqueros. Ascendemos por un camino ancho y cómodo.  Manolo habla de las cárcavas, expresión que yo ignoro y que son pequeños surcos horizontales que se hacen sobre el suelo de la pista para protegerla cuando llueve. Y más adelante nos habla del canchorral, significado que yo desconozco y que son esos bloques de rocas sueltas en situación inestable y que se anda muy mal sobre ellas.

Es una marcha tranquila, relajante y nos dejamos sorprender por los simples encantos naturales; robles y abedules desnudos, el arrendajo con ese grito ronco de tono alarmante que provoca curiosidad y fascinación. Y choca encontrar en esta época otoñal de diciembre esa variedad de colores, verdes, marrones anaranjados, amarillos que aparecen a lo largo de la ladera. Difícil es imaginar la aparición de la paloma de piedra, es un interrogante, pero ahí está, al fondo sobre la ladera.

Al final un buen finito. Unas cervecitas, unos verdejos y a disfrutar de la buena gastronomía casera del “Restaurante el Molino” de Vidrieros y de una larga y amigable sobremesa. Y por la tarde aclaró.

 Y choca encontrar en esta época otoñal de diciembre esa variedad de colores, verdes, marrones anaranjados, amarillos que aparecen a lo largo de la ladera

Hemos alcanzado lo más alto del Alto el Pando y aparece ante nuestra presencia lejana, la enorme mole de piedra caliza empapada de cielo oscuro.  Es el Pico Espigüete

Pintura abstracta?


Difícil es imaginar la aparición de la paloma de piedra, es un interrogante, pero ahí está, al fondo sobre la ladera.



El Curavacas caido y la Iglesia de Vidrieros

Ruta del valle alto del Río Rudrón- Pueblo de Barrio Pañizares a Moradillo del Castillo (Burgos)

Escrito por sensacionesenlacima 04-12-2015 en montaña palentina. Comentarios (0)


Ruta del valle alto del Río Rudrón

Pueblo de Barrio Pañizares a Moradillo del Castillo (Burgos)

Montaña Palentina y tierras de Burgos

(Siempre que regresas a la montaña encuentras algo diferente e interesante)

“Sensaciones en la cima”

1 de diciembre de 2015

 La ruta es por la ribera del Río Rudrón y se regresa por la parte alta del cañón.

 Es larga, no tiene grandes dificultades. Han saneado y balizado la senda, pero hay algún paso que conlleva un pequeño apuro.

Salimos en coche desde Cervera, Aguilar, carretera dirección Burgos hasta Basconcillos del Tozo y aquí nos desviamos -4 km- a Barrio Pañizares. Iniciamos la ruta. Cascada la Coladera- estaba seca- Hoyos del Tozo, Ribera del Rudrón, Manantial La Fuentona, Molino de Rasgabragas, Cascada del Molino el Zurdo, Moradillo del Castillo. Regresamos por el mismo camino 3 Km y tomamos la senda que asciende al Mirador Natural, el pueblo de Ceniceros (ruinas), La Coracada, La Hoya y Barrio Pañizares y un buen cocido en el Restaurante Valentín.

Recorrimos 20 km.

Caminantes:  Manolo, Luis, Otto, Alberto, Jesús, Keko y Teo.

   Ahí, de frente y arriba, están “los gigantes de piedra” completamente iluminados y que bajaron del páramo y quedaron petrificados en las laderas sobre el cauce del Río Rudrón y que dan la bienvenida a todos los que pasan por sus dominios.

“Sensaciones”

Ruta del valle alto del Río Rudrón

Pueblo de Barrio Pañizares a Moradillo del Castillo (Burgos)

Sobre una colina, los muros de piedra de sillería de la Iglesia de Barrio Pañizares.

Desde aquí iniciamos la ruta por un sendero helado, con la escarcha en los campos y la cencellada blanca en el ramaje; las manos muy frías, heladas, -siete bajo cero- pero hay ilusión, se camina con ritmo y ya comenzamos a percibir, entre los sonidos y silencios, la belleza de este espacio paisajístico que teníamos tan cercano. Una lástima, no hemos tenido suerte con la cascada de “La coladera” de Hoyos del Tozo, pues no traía agua, ni contemplar los numerosos buitres que suelen estar arriba en las paredes rocosas.

Ya estamos en el curso alto del Río Rudrón, meandros, recodos, vueltas y revueltas, sus aguas serpentean entre álamos, sauces y la espesura de los ramajes. Es vegetación de bosque ribereño. Aparecen rápidos, manaderos como el de la Fuentona y pequeñas cascadas como la del Molino el Zurdo, atrás hemos dejado el molino abandonado de Rasgabragas y ya nos hemos acercado al pueblo colgado de Moradillo del Castillo y observamos el hielo cristalino que crece junto a una fuente. Abajo, el río Rudrón.

El paso del cañón no es muy profundo y caminamos por debajo de bloques de rocas. Ahí, de frente y arriba, están “los gigantes de piedra” completamente iluminados y que bajaron del páramo y quedaron petrificados en las laderas sobre el cauce del Río Rudrón y que dan la bienvenida a todos los que pasan por sus dominios.

Vamos regresando y ascendiendo por la senda que conduce al mirador Natural. Es un estímulo, una sensación gratificante toda su panorámica rocosa y de profundidad. Allí al fondo Peña Amaya. Pasamos por el pueblo en ruinas de Ceniceros, la Curacada, la Hoya, Barrio Pañizares.

Sobre una colina, los muros de piedra de sillería de la Iglesia de Barrio Pañizares.

Desde aquí iniciamos la ruta por un sendero helado, con la escarcha en los campos

Ni contemplar los numerosos buitres que suelen estar arriba en las paredes rocosas.

Ya estamos en el curso alto del Río Rudrón, meandros, recodos, vueltas y revueltas, sus aguas serpentean entre álamos, sauces y la espesura de los ramajes. Es vegetación de bosque ribereño.

Belleza de este espacio paisajístico que teníamos tan cercano.

Con la escarcha en los campos y la cencellada blanca en el ramaje

Algunos pequeños pasos un poco complicados.

Ya estamos en el curso alto del Río Rudrón, meandros, recodos, vueltas y revueltas, sus aguas serpentean entre álamos, sauces y la espesura de los ramajes. Es vegetación de bosque ribereño

El paso del cañón no es muy profundo y caminamos por debajo de bloques de rocas. Ahí, de frente y arriba, están “los gigantes de piedra” completamente iluminados y que bajaron del páramo y quedaron petrificados en las laderas sobre el cauce del Río Rudrón y que dan la bienvenida a todos los que pasan por sus dominios.

Pequeñas cascadas como la del Molino el Zurdo,

Observamos el hielo cristalino que crece junto a una fuente

Y yo veía  acercarse un elefante ¿?

Vamos regresando y ascendiendo por la senda que conduce al mirador Natural.

Allí al fondo Peña Amaya.

Y el hielo crece como las plantas.

Ya habíamos comenzado a comer el cocido del Restaurante Valentín. Muy rico


Senderismo y campo a través por las tierras de la “Peña” Redonda-Montaña Palentina –Fuentes Carrionas

Escrito por sensacionesenlacima 27-11-2015 en montaña palentina. Comentarios (0)


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Senderismo y campo a través por las tierras de la “Peña” Redonda

Pisón de Castrejón- Recueva de la Peña- Roscales de la Peña

Montaña Palentina –Fuentes Carrionas

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“Sensaciones en la cima”

14 de noviembre de 2015

Es ruta prácticamente llana.

Salimos en coche desde Cervera dirección al pueblo Pisón de Castrejón. Andando llegamos al embalse que está en fase de construcción de Recueva de la Peña, pueblo de Recueva, Roscales de la Peña, y regreso por el bosque a Pisón.

Recorrimos 18 km.

Caminantes:  Manolo, Luis, Otto, y Teo.

Iglesia de Recueva de la Peña

 Por el camino nos ha sorprendido gratamente ver en lo más alto, entre el aire y el viento, "el beso entrañable de la roca"; son dos bloques rocosos que se miran, se besan tiernamente entre pasión y afecto.

 Y muy cerca, una enorme huerta con manzanas abandonadas entre las ramas secas.

“Sensaciones”

Senderismo y campo a través por las tierras de la “Peña” Redonda

El terreno llano de estos pueblos de la “Peña” ocasiona pocas dificultades y aporta pequeñas satisfacciones, que para nosotros son grandes y colma nuestra curiosidad.

Atrás hemos dejado el friso gótico, su pantocrátor, las arquivoltas y la elegante espadaña de la singular Iglesia románica de Pisón de Castrejón.

Por el camino, nos ha sorprendido gratamente ver en lo más alto, entre el aire y el viento, “el beso entrañable de la roca”; son dos bloques rocosos que se miran, se tocan, se besan tiernamente entre pasión y afecto.

Ya estamos sobre el embalse que se está construyendo en el término de Recueva de la Peña. Es una transformación integral de este pequeño valle. De momento no hay muro de contención, aunque el vaso ya tiene agua; en la parte más elevada, un aliviadero y grandes cortes trasversales en la montaña; esperamos que sea para el buen fin, el regar las tierras de cultivo.

Hemos llegado al pueblo de Recueva; impresiona la torre cuadrangular de su iglesia con sus tres troneras en la parte frontal; y a las afueras del pueblo, llama la atención como se ha respetado el tradicional potro de herrar; y muy cerca, una enorme huerta con manzanas abandonadas entre las ramas secas.

 Nos acercamos a la iglesia de Roscales. Espadaña románica, portada gótica y tres arquivoltas de arcos ojivales.

Y por fin nuestro destino el que fue nuestra partida, el pueblo de Pisón; al fondo, la grandiosa Peña Redonda que nos vigila; “Peña” que para festejar a lo grande nuestro día lúdico, nos permite tomar un estupendo refrigerio en el teleclub del pueblo.

Iglesia Románica de Pisón de Castrejón


 Atrás hemos dejado el friso gótico, su pantocrátor, las arquivoltas y la elegante espadaña de la singular Iglesia románica de Pisón de Castrejón.

Lo que es el hambre, las vacas ni nos miran

 Por el camino nos ha sorprendido gratamente ver en lo más alto, entre el aire y el viento, "el beso entrañable de la roca"; son dos bloques rocosos que se miran, se besan tiernamente entre pasión y afecto.

Ya estamos sobre el embalse que se está construyendo en el término de Recueva de la Peña.

Es una transformación integral de este pequeño valle. De momento no hay muro de contención, aunque el vaso ya tiene agua; en la parte más elevada, un aliviadero y grandes cortes trasversales en la montaña

llama la atención como se ha respetado el tradicional potro de herrar;

Hemos llegado al pueblo de Recueva; impresiona la torre cuadrangular de su iglesia con sus tres troneras en la parte frontal;

 Nos acercamos a la iglesia de Roscales. Espadaña románica, portada gótica y tres arquivoltas de arcos ojivales.

Regresamos a Pisón por un bosque

Peña” que para festejar a lo grande nuestro día lúdico, nos permite tomar un estupendo refrigerio en el teleclub del pueblo.

Que gratificante es ver correr el agua.

 al fondo, la grandiosa Peña Redonda que nos vigila

La elegante espadaña de la singular Iglesia románica de Pisón de Castrejón.

Los andantes bajo las arquivoltas de la Iglesia de Pisón.


Las Canchas de Ojeda 2.199 M.- Alto Prieto 2.014 M.- Cervunal 2.031 M. -Montaña Palentina –Fuentes Carrionas

Escrito por sensacionesenlacima 20-11-2015 en montaña palentina. Comentarios (0)

Las Canchas de Ojeda 2.199 M.- Alto Prieto 2.014 M.- Cervunal 2.031 M.  

Montaña Palentina –Fuentes Carrionas

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“Sensaciones en la cima”

17 de noviembre de 2015

Es ruta de montaña, fácil, pero se necesita preparación.

Salimos desde Cervera de Pisuerga siguiendo la ruta de los pantanos hasta el pueblo de Vidrieros. Desde Vidrieros tomamos el camino de Valdenievas, a la derecha dejamos el Pico Curavacas y continuamos por la pista hasta la Majada de Piedrahita donde hay unas tenadas y un chozo. Desde aquí ya se contemplan Las Canchas, camino y ascenso. Regresamos a Vidrieros por el Alto Prieto, Cervunal y el cortafuego. Hicimos tres dosmiles. Por fin llegamos al Restaurante el Molino de Vidrieros, como siempre  una cocina excelente .

Recorrimos 17 km., 6 horas.

Caminantes: Alberto, Manolo, Luis, Otto, Keko y Teo.

Y recuerdas y te sobrecoge y te emociona el paso por el filo de "la arista oriental " del Pico Expigüete

Las Canchas de Ojeda parece una cumbre olvidada, pero tiene fuerza y originalidad , es un lugar estratégico en la montaña palentina.

“Sensaciones”

Las Canchas de Ojeda 2.199 M.- Alto Prieto 2.014 M.- Cervunal 2.031 M.  

Estamos en la cima de las Canchas de Ojeda, balcón perfecto para contemplar y disfrutar de un espectáculo natural inigualable. El cielo de un azul profundo y como si de una pasarela se tratara, vas contemplando las cumbres más emblemáticas de la montaña palentina, los muros verticales del Curavacas, La Curruquilla, Hoya Continua, Las Agujas de Cardaño, Pico Murcia. Pero desde esta plataforma tienes el privilegio de observar, casi tocar al gigante y admirado Pico Expigüete. Día claro y sin viento. Ves ese color gris de su roca que se intensifica con la luz y rememoras con fascinación, desde la tranquilidad de este techo, la última ascensión que hicimos con nuestros amigos por esta ruta "arista este" al Expigüete. Y recuerdas y te sobrecoge y te emociona el paso por el filo de esta arista oriental, avanzar sobre las pendientes pronunciadas de los collados, salvar las dificultades y trepar sobre los bloques de rocas y a fin sentir la satisfacción de alcanzar cumbreando la cima principal de esta fantástica montaña caliza piramidal. Y ahora, desde aquí, relajado, desconectado y sentado sobre las canchas, descubres nuevos matices que sobre el terreno habían pasado desapercibidos. El Expigüete es mucho Expigüete y su presencia impacta y hace que lo admires y sientas un interés especial por él.

Y continuamos y subimos al Alto Prieto y al Cervunal con su hierba cervuna y seguimos disfrutando del fantástico paisaje. Habíamos dejado atrás las Tenadas de Piedrahita, y habíamos contemplado desde la distancia a cuatro rebecos que removían las piedras con sus pezuñas y ascendían con fuerza sobre las rocas.

Las Canchas de Ojeda parece una cumbre olvidada, pero tiene fuerza y originalidad y es un lugar estratégico en la montaña palentina; nos ha permitido disfrutar de su atractivo entorno. Hay que regresar cuando se nos presente la siguiente oportunidad.

la Majada de Piedrahita donde hay unas tenadas y un chozo, al fondo, a la izquierda Las Canchas de Ojeda.

 Vamos ascendiendo a las Canchas de Ojeda

La subida no es difícil pero hay que estar un poco preparados.

No sé a qué pico corresponde este hito

La elegancia de un paso de montaña.

Esto es otro mundo, impresionan las Agujas de Cardaño

Los muros verticales del Curavacas

Cima de las Canchas de Ojeda


Bosques encantados de Polaciones (Desde el Mirador de la Cruz de Cabezuela, Cotillos y Salceda.)

Escrito por sensacionesenlacima 05-11-2015 en montaña palentina. Comentarios (0)

Bosques encantados de Polaciones  

(Desde el Mirador de la Cruz de Cabezuela, Cotillos y Salceda.)

Montaña Palentina y Cántabra

  (Siempre que regresas a la montaña encuentras algo diferente e interesante)

“Sensaciones en la cima”

28 de octubre de 2015

La ruta, no tiene dificultad. Es sencilla. 13 Km.

Cervera de Pisuerga dirección Potes. Piedrasluengas, Valle de Polaciones, Mirador de la Cruz de Cabezuela, Cotillos, Salceda.

Iniciamos la marcha desde el collado de la Cruz de Cabezuela que está sobre dos valles, a un lado el valle Lebaniego y al otro el valle de Polaciones., donde hay una escultura “Encuentro entre un Purriego y un Lebaniego". Tomamos el camino que conduce a Cotillos. El camino  a veces le abandonamos para adentrarnos en el bosque. Regresamos por el pueblo de Salceda al Mirador. Y al final a comer  un fantástico cocido en el Bar Restaurante Venta de Pepín.

Caminantes:  Alberto, Manolo, Keko, y Teo.

Por un momento, pareces estar en el país de los enanitos, peras muy pequeñas, perujos; manzanas muy pequeñas, maíllos, avellanas


SENSACIONES

Bosques encantados de Polaciones  

(Desde el Mirador de la Cruz de Cabezuela, Cotillos y Salceda.)

  Por iniciativa de nuestro amigo Alberto hemos venido a estos parajes y bosques de Polaciones. Arriba entre la niebla aparece la fortaleza de Peñalabra, al fondo los picos nevados de la montaña palentina y los picos de Europa. Dos valles, el de los lebaniegos, y el de los Purriegos. Un escenario perfecto de tranquilidad.

La luz otoñal   ilumina y pinta el bosque de hayas y hace que percibamos efectos especiales de colores de diferentes tonalidades, ocre rojo, caqui, matices de color verde y amarillo, troncos grises; caminamos y pisamos hojas marrones, humedecidas por el roció.

Es un privilegio estar perdidos en plena naturaleza. La simple observación, aunque sea repetitiva, te reactiva y con el poder de la imaginación hace que tu cerebro procese y capte la emoción que trasmite el paisaje.

Hemos dejado atrás el Mirador de Cabezuela donde está la figura de hermanamiento de un Purriego y un Lebaniego. Hemos cruzado bosques vírgenes de hayas, robles, acebos, avellanos y retamas. Ya estamos en el pueblo de Cotillos, donde nos cuentan que en días pasados un lobo devoró un cerdo. Pasamos junto a unos acebos de hojas de color verde brillante, pinchudas, perennes, sus drupas redondeadas de intenso color rojo. Y estamos caminando y escuchas el grito de alarma de un arrendajo. Y más adelante oyes el golpe hueco de un picamadero e imaginas su enorme pico blanco pelando la corteza del árbol. Por un momento, pareces estar en el país de los enanitos, peras muy pequeñas, perujos; manzanas muy pequeñas, maíllos, avellanas.

Atrás hemos dejado el pueblo de Salceda y hemos regresado al Mirador de Cabezuela.

Este es nuestro pequeño mundo de montaña y senderismo.

 

 La luz otoñal   ilumina y pinta el bosque de hayas


 Hace que percibamos efectos especiales de colores de diferentes tonalidades


 ocre rojo, caqui, matices de color verde y amarillo, troncos grises

 Con el poder de la imaginación hace que tu cerebro procese y capte la emoción que trasmite el paisaje.


 Hemos dejado atrás el Mirador de Cabezuela donde está la figura de hermanamiento de un Purriego y un Lebaniego


La luz otoñal   ilumina y pinta el bosque de hayas y hace que percibamos efectos especiales de colores de diferentes tonalidades, ocre rojo, caqui, matices de color verde y amarillo, troncos grises

Caminamos y pisamos hojas marrones, humedecidas por el roció


 Pasamos junto a unos acebos de hojas de color verde brillante, pinchudas, perennes, sus drupas redondeadas de intenso color rojo.


 Es un privilegio estar perdidos en plena naturaleza


Al fondo los picos nevados de la montaña palentina y los picos de Europa.

 

  Y al final a comer  un fantástico cocido en el Bar Restaurante Venta