Sensaciones en la cima... Teodoro Bustamante

Montaña palentina

Montaña Palentina y otras de Castilla y león y Cantabria. Sensaciones y experiencias en la montaña.

Peñacorada 1.831 m. Montaña oriental leonesa -Otero de Valdetuejar

Escrito por sensacionesenlacima 17-06-2016 en montaña palentina. Comentarios (0)



Peñacorada 1.831 m. Montaña oriental leonesa

-Otero de Valdetuejar

“Lindante con la montaña palentina”

 (Siempre que regresas a la montaña encuentras algo diferente e interesante)

“Sensaciones en la cima”

14 de junio de 2016


  Salimos en coche desde Cervera hacia la montaña oriental de León para ascender a Peñacorada. Pasamos por Guardo, Puente Almuhey y llegamos al pueblo El Otero de Valdetuejar. No es la  ruta más habitual de salida, pero si tal vez la más emocionante.

Partimos por un sendero y ascendemos,  prácticamente un poco anárquica a campo través, pues no hay senda señalada y por fín cresteamos para llegar a la cima.

Hay quien parte de Fuentes de Peñacorada.

Muy buen tiempo para hacer montaña.

Comida en Puente Almuhey.

Recorrimos 12 km.,

Caminantes:  Manolo, Luis, Alberto, Jesús, y Teo.


La fuerza del color de la escoba

Cortados de Peñacorada

Ahí vamos a subir, "Peñacorada"



“Sensaciones”



Peñacorada 1.831 m. Montaña oriental leonesa

-Otero de Valdetuejar 



Un pequeño guindal silvestre en medio de la campera. La sanguinaria junto a la roca.

Hemos cruzado el bosque de robles, ya no hay camino, no hay veredas.

Aires frescos, olor suave a tomillo. Los intensos colores amarillos de las escobas proyectan gran fuerza pictórica.

Un maíllo silvestre, la flor de oro, la manzanilla loca.

Luchas con fuerza para ascender entre la maleza, entre brezos y escobas. Todavía tienes tiempo para recrearte en sus contrastes, en contemplar el extenso campo exclusivo para ti. Son momentos dulces de primavera.

Hay un decorado especial, un aroma, un mundo de colores, pinceladas mágicas de verdes y amarillos. Variedad de flores.

Vives una nueva experiencia. No hay otro remedio, te agarras a la roca y vas alcanzando altura. Vas cresteando, siempre con prudencia y sensatez.

La cumbre desnuda, modelada por la lluvia y el viento. El azul del cielo, acaba con grises de las nubes y cielo acuoso. No llovió.

Un haya solitaria, un buitre sobrevuela.

Hemos descendido. Dicen que el caminar es adictivo, bendita adicción.

Objetivo conseguido. La caminata nos ha dado frescura, diversión y compañerismo.




Iniciamos la marcha por un camino

Ahí está Peñacorada

Y había un guindal en medio del campo.

Pasamos entre brezos y escobas

Había que cruzar el escobar

La marcha transcurría tranquila

Se ven varios pueblos desde lo alto

Quien es este inquilino?

Peñacorada

Son bosques de robles.

Hubo momentos que tuvimos que hacer pequeños esfuerzos para ascender

Venga, que no cuesta tanto.

Esta es la cima de Peñacorada

Descenso anárquico.

Pequeñas dificultades en el camino

Entrañable roble

Ya se ha descendido lo peor

Un paisaje fantástico.

Un mundo de flores a lo largo del camino

La flor de oro se extiende por las camperas


Perapertú -un pueblo, un bosque de acebos y robles-

Escrito por sensacionesenlacima 31-05-2016 en montaña palentina. Comentarios (0)



Perapertú -un pueblo, un bosque de acebos y robles-

“Nuestra montaña palentina”

 (Siempre que regresas a la montaña encuentras algo diferente e interesante)

“Sensaciones en la cima”

24 de mayo de 2016


  Hemos salido en coche desde Cervera, pasamos por el Valle de Mudá hasta llegar al pueblo de Perapertú.  Es una ruta de ascenso suave por una buena pista, nos asomamos al Valle de Castillerías, regresamos y ascendemos entre la Sierra Corisa y la Sierra de la Braña. y descendemos anárquicamente por sendas y veredas, atravesando un bosque de robles y acebos. No crea grandes dificultades.

Recorrimos 15 km.

Caminantes:  Manolo, Luis, Alberto, Ángel, Otto, y Teo.

El otro blog de Teo

http://sensacionesenlacima1.blogspot.com.es/



Sobre el montículo de hierba fresca, junto al manzano florido, cerca de la rústica fragua, surge como si de un gigantesco bunker se tratara, una edificación enorme. Sobresalta, intimida. Es un edificio de hormigón, es un cubo en vuelo, con unas grandes baldosas de cemento en volúmenes rectos. En la parte frontal, enormes cristaleras. Mis amigos montañeros me comentan que deje constancia de lo que vemos.


Iglesia de Perapertú


“Sensaciones”


Perapertú -un pueblo, un bosque de acebos y robles-

“Nuestra montaña palentina” 



Sobre el montículo de hierba fresca, junto al manzano florido, cerca de la rústica fragua, surge como si de un gigantesco bunker se tratara, una edificación enorme. Sobresalta, intimida. Es un edificio de hormigón, es un cubo en vuelo, con unas grandes baldosas de cemento en volúmenes rectos. En la parte frontal, enormes cristaleras. Mis amigos montañeros me comentan que deje constancia de lo que vemos.

Iniciamos la marcha en Perapertú que es un pueblo encantador de la montaña palentina.

Nuestra aspiración es simple, caminar tranquilamente por la naturaleza. No buscas nada especial. Los recursos sonoros y visuales del medio, hacen que percibas su esencia y te proporcionen placer y relajación.

Hay comadrería, buena disposición y curiosidad. Nos acompañan los colores floridos de la naturaleza, cuerpo y mente se unen y como si de magia se tratara, descubres caprichosos bosques de robles, acebos y abedules.

Respiras aire puro, no hay fatiga, ni inquietud. La primavera se asienta, encuentras manantiales de agua fresca, escuchas el canto de pájaros, pasas por senderos y veredas, por pastizales por los que deambulan vacas, yeguas y caballos. Suaves ascensos.

Antiguas calicatas de carbón, el blanco de la corteza del abedul silvestre y cilíndrico y llegas al fantástico y limpio chozo de Matalmozo, “el chozo 2009”.

Y así de simple hemos experimentado las “sensaciones” de esta marcha




El arado con vertedera

Suaves ascensos

AL fondo el pantano de Aguilar

El valle de San Cebrian

Un corzo, estaba cerca

 el blanco de la corteza del abedul silvestre y cilíndrico 

Bajada por el acebal de Perapertú

 y llegas al fantástico y limpio chozo de Matalmozo, “el chozo 2009”.

Junto al chozo

Fotógrafo en apuros

La satisfacción  de haber disfrutado.

El pensamiento profundo

Que bien lo hemos pasado


El Cadérano 1.329 m - el monte de las antenas- Montaña Palentina

Escrito por sensacionesenlacima 19-05-2016 en montaña palentina. Comentarios (0)


El Cadérano 1.329 m - el monte de las antenas-

Montaña Palentina


(Siempre que regresas a la montaña encuentras algo diferente e interesante)

“Sensaciones en la cima”

16 de mayo 2016

La ruta, no tiene dificultad. Es sencilla. 17 Km.


Cervera de Pisuerga, pueblo de Vado, el monte de las Antenas – Monte el Cadérano 1.329 m. - Bajada por el bosque de robles y hayas del pueblo de Barcenilla. Cruzas la vía del tren. Abajo Quintanaluengos, Ligüérzana, Vado, Cervera.

Caminantes:  Alberto, Manolo, Luis, Fernando, Jesús, y Teo.



Al fondo el Pico Curavacas y ellos son los que son porque estaban ahí.

Campos labrados, Pico Curavacas

La espadaña de la iglesia de Vado

El bosque, el haya, la fortaleza, ¡ ay los años!.



“Sensaciones”



El Cadérano 1.329 m - el monte de las antenas-

Montaña Palentina



Huele a miel, huele a hierba recién cortada, huele a primavera.

El monte de las antenas, un molino de viento, un embalse, el pantano de Aguilar.

Desciendes por el bosque de robles, bajas entre las hayas por una torrentera. Encinas, avellanos. 

Pisadas sobre las hojas secas. Hojas secas que agonizan entre las ramas caídas. Hojas que fueron verdes, ahora olvidadas.

Campos verdes sembrados de trigo y alfalfa. Revoloteos. El gorrión, sonidos cortos de la grajilla y el herrerillo. Escandaliza el pardusco arrendajo.

Verdes, color intenso amarillo, blancos, violetas.

Plantas, escobas, brezos, flores, el árnica, la celidonia, la clavelina.

La vía de la vetusta Robla. Trabajadores vestidos de verde, amarillo.

El cortado de rocas, la espadaña de la iglesia de Vado. A lo lejos, entre el azul, nuestra montaña palentina nevada.










 


Tal vez la Celidonia


 Ascendiendo al monte El Cadérano


Un embalse, el pantano de Aguilar


Bajas entre las hayas por una torrentera. 

Los verdes de las hojas de las hayas.

Seguimos por la torrentera

Hojas secas que agonizan entre las ramas caídas. Hojas que fueron verdes, ahora olvidadas.

Hayas- El bosque de Barcenilla.

El bosque, el haya, la fortaleza, ¡ ay los años!. y más años que vivirás. Disfruta entre las hayas jóvenes.

Un molino de viento


Valle de Pineda por Resoba ( Paseito de 20 Km) Montaña Palentina

Escrito por sensacionesenlacima 15-05-2016 en montaña palentina. Comentarios (0)



Valle de Pineda por Resoba  ( Paseito de 20 Km)


Pues nos dimos un paseo de veinte kilómetros por el paisaje de nuestra montaña Palentina, con el temor de la lluvia. Llovió poco, había niebla, nos nevó en el alto y por fin salió el sol para permitirnos apreciar la belleza desde las cumbres, del Valle de Pineda, percibir las atractivas vueltas y revueltas del ¨Río Carrión y algunas cosillas curiosas que siempre ves a lo largo del recorrido.

Con el todoterreno de Otto llegamos por las tenadas de ¨Resoba hasta el Collado de las Oncellas. 

De aquí fuimos cumbreando por pistas. Algunos nombres de alrededor. Monte Hormigal, Pico Linares, Peña Horcada. Dehesa de Arbejal, Chozo del tío Serapio, Santa Marina, Refugio de los Pescadores, Puente Pucherin y a comer al Mesón el Molino de Vidrieros.

10 de mayo de 2016

Senderistas :  Otto, Manolo, Jesús, Alberto y Teo.



Al fondo, las atractivas vueltas y revueltas del Río Carrión.

Había niebla, y al principio la vista no era muy sugestivas.

Ya vemos a los ciervos correr.

Ya salió el sol. Abajo una laguna recuperada.

Un enorme murciélago  nos amenaza. Esperemos que no despegue.

Bueno, son colores.

Aparecen algunas pequeñas dificultades

Preciosa vista.

Otto, investiga.

Por fín los rayos del sol iluminan al Río Carrión

Al fondo la Dehesa de Arbejal

No hay mas remedio. Hay que cruzar.


Paisaje de la Montaña Palentina -Alrededor de los montes del pueblo de Resoba- -Fuentes Carrionas

Escrito por sensacionesenlacima 28-04-2016 en montaña palentina. Comentarios (0)


(Siempre que regresas a la montaña encuentras algo diferente e interesante)

“Sensaciones en la cima”

26 de abril 2016

Una ruta sin grandes dificultades. El ascenso paisajístico muy atractivo.


  Salimos desde Cervera de Pisuerga al pueblo de Resoba, donde “abandonamos” nuestros coches. Desde aquí, tomamos la pista dirección a Milares - capilla Sixtina del oso, según Luis; a la derecha dejamos el Alto el Cuajo y continuamos hasta las Tenadas de Resoba -hay un roble centenario-. Ascendimos al Collado Oncellas -hay quien dice Collado de las Doncellas- 1.514 m, giramos a la izquierda hasta subir al Alto de Valdelamorga 1.620 m -hay una caseta de madera que debe ser para ojear la caza y observar si hay fuego- Descendimos dejando a la derecha las Peñas de Saruno, donde vimos en su cima a unos rebecos, y regresamos a Resoba.

La gastronomía fantástica. Comimos muy bien en el Bar Peña Escrita de Santibáñez de Resoba, atendido por la gran profesional Ana y acompañados por nuestros amigos Santi, Mili y Miguel.

Menú: Alubias con chorizo-Rabo de toro, postre, café y chupito.

Recorrimos 15 km

Caminantes:  Manolo, Jesús, Luis, Alberto, Otto, y Teo.



En el camino, un claro rastro de huella de lobo impresa en el barro

"Olas" que chocan con violencia sobre las rocas.

A la derecha  y al fondo Peña Redonda

Pico Espigüete -Quien no puede admirar esta belleza-


“Sensaciones”



Paisaje de la Montaña Palentina

Alrededor de los montes del pueblo de Resoba-



Sobre el Valle Estrecho, bajo un cielo azul y una montaña grisácea, contemplas en el silencio, la franja de niebla blanca que navega con lentitud y a la vez trasmite un oleaje de violencia. Tranquilo, es inofensiva. Y permaneces ensimismado, abstraído, observándola desde la distancia. Pero alguien insinúa. Mira, abre los ojos, son "olas gigantes" en reposo que envisten y amenazan con el hundimiento de nuestra Peña Redonda y que incomodan al Gigante Dormido. No hay temor, es una falsa alarma, nuestra montaña sobrevivirá y el Gigante seguirá adormilado.

En el camino, un claro rastro de huella de lobo impresa en el barro. Nuestros amigos naturistas, Luis, Otto, Manolo, la observan, leen la pisada, la reconocen y nos confirman su auténtica identidad. Por supuesto la argumentan. Observa, los cuatro dedos con sus uñas afiladas, no son romas, pues serían huella de perro y las almohadillas anchas y bien definidas.

La ruta de hoy es sencilla, seduce y te da la posibilidad de explorar y fantasear.

Vivir y percibir la naturaleza, compartirla con los amigos, es una satisfacción estupenda. No se busca nada especial y siempre se encuentra algo real o ilusionante. Imágenes que se han plasmado en el paisaje y que por simples que sean, alientan y animan. Aquí no hay monotonía, no te aburres, te esfuerzas un poco al caminar, no hay sensaciones de agobio y asimilas que son momentos de esparcimiento, sin prisas. Aprovechas que la mente vaya más allá y das la posibilidad a la imaginación, con los silencios, con los olores especiales de la naturaleza, con las formas de las nubes, de las rocas, de las nieblas, con la espera de que broten de nuevo las hojas de los hayas y los robles. Siempre te sientes recompensado.

Y desde el Collado de las Oncellas contemplas un paisaje espectacular. El valle de Pineda, el Pico Bistruey, el Lezna, el imponente Pico Curavacas y el majestuoso Pico Espigüete nevado, que parece que quiere seguir elevándose. Y desde la cima de las Peñas de Saruno, los rebecos no nos quitan ojo, corren, paran, se sienten seguros y nos acechan.

Atrás, habíamos dejado el pueblo de Resoba, el Valle de Milares -bosque de robles y aceberos, capilla Sixtina del oso, territorio de la berrea-, y el roblón centenario dentro de las Tenadas de Resoba y la exploración de la cueva del barranco.

De nuevo me tomo “el atrevimiento” de haceros partícipes de lo que vemos y sentimos.




Contemplación de la tempestad

Y la Peña Redonda soporta el ímpetu de las olas

Las tenadas de Resoba - Roble centenario- 

Huella de lobo, con uñas bien afiladas,- nos informan nuestros amigos rastreadores-

Pico Espigüete

Pico Espigüete nevado, que parece que quiere seguir elevándose

Observa, son olas gigantes en reposo que envisten y amenazan con el hundimiento de nuestra Peña Redonda 

Pequeño refrigerio. -Al fondo Pico Curavacas-

 Al fondo Peña Redonda

-Foto Otto-

 El merecido descanso de los montañeros en el Bar Peña Escrita de Santibáñez de Resoba-Ana la cocinera-

-Foto Otto-

 Rebecos en las Peñas de Saruno

-Foto Otto-

A la derecha, el Pico Curavacas.

Esto es  "arte moderno", muy trabajado. Sólo es contemplarlo para admirarlo- Es un trabajo de una  plasticidad increíble.

Rebecos en el alto de las Peñas de Saruno

Exploración de una cueva en un barranco cerca de Resoba.

Sí, nosotros estamos dentro.

Fantástica la Peña Saruno