Sensaciones en la cima... Teodoro Bustamante

Montaña palentina

Montaña Palentina y otras de Castilla y león y Cantabria. Sensaciones y experiencias en la montaña.

Cueva Teresa y cueva del agua -Posadero de los buitres- (Rebanal de las Llantas) “Nuestra montaña palentina”

Escrito por sensacionesenlacima 24-06-2016 en montaña palentina. Comentarios (0)


Cueva Teresa y cueva del agua -Posadero de los buitres-

(Rebanal de las Llantas)

 “Nuestra montaña palentina”

 (Siempre que regresas a la montaña encuentras algo diferente e interesante)

“Sensaciones en la cima”

21 de junio de 2016

  Desde Cervera en coche por el valle estrecho hasta llegar al pueblo de Rebanal de las Llantas. Desde aquí, tomamos el camino dirección al chozo de la Espina. Después de dos horas ascendiendo bajamos entre rocas y maleza en búsqueda de las cuevas Teresa y del Agua que están bajo el Posadero de los buitres. Pese a la dificultad, mereció la pena encontrarlas y descender por la torrentera de un bosque de hayas.

Recorrimos 10 km.

Caminantes:  Manolo, Luis, Alberto, Ángel, Teo parador, y Teo.

“Sensaciones”

En medio de un vergel, Rebanal de las Llantas.

El chozo, de la Espina

De repente, la imagen de un enorme animal. Nos sobrecoge. Avanzamos con cautela. Al parecer, a lo lejos, se acerca un enorme oso. Su hocico, sus orejas.

Sus paredes, un espectáculo cromático. Su oscuridad, un misterio. 

“Sensaciones”

Cueva Teresa y cueva del agua -Posadero de los buitres-

(Rebanal de las Llantas)

 “Nuestra montaña palentina”

En la vaguada, una fuente de agua fresca brota junto al serbal del cazador. Escoba albar, mostajos, varios guindales, avellanos, el diente de león, un bosque de hayas cargadito de hayucos. Es el valle de Sondonada, es el pueblo de Rebanal de las Llantas.

Hemos alcanzado el “Alto de la Espina”, su chozo limpio, acogedor, agradable. 

Día claro, luminoso. Avanzamos entre pastos altos y pequeñas rocas. De repente, la imagen de un enorme animal. Nos sobrecoge. Avanzamos con cautela. Al parecer, a lo lejos, se acerca un enorme oso. Su hocico, sus orejas. Falsa alarma, es la figura de una roca, es el fruto de la fantasía e imaginación de Manolo. Tranquilidad.

Allá, a lo lejos, en la fortaleza de la roca, está el posadero de los buitres, es nuestra referencia en la búsqueda de las cuevas. Terreno difícil, agreste, algunos tramos casi inaccesibles, salvamos las dificultades. Por fin, camuflada, oculta entre la maleza, la “Cueva Teresa”. Reptamos, nos arrastramos hasta conseguir cruzar su interior para ver la segunda “Teresa.” Nuevo recorrido. Hay que localizar la “Cueva del agua”. Ascendemos, subimos por rocas, cruzamos el bosque, por fin la cueva. Se oye el rumor del agua, hay un manadero. Sus paredes, un espectáculo cromático. Su oscuridad, un misterio. Tratamos de llegar a su interior, abortamos. Otro día vendremos con linternas.

Y descendemos por un barranco, por una torrentera, por el bosque de hayas, por donde nos acompaña el golpeo del agua sobre las rocas.  

De momento, caminamos protegidos por los árboles.

Al fondo, el Pico Curavacas.

Desde el interior del Chozo de la Espina.

Contemplando el chozo de la Espina. Un perfecto montañero sabedor de todos los entresijos de la montaña palentina.

Hemos alcanzado el “Alto de la Espina”, su chozo limpio, acogedor, agradable.

A la búsqueda de la "cueva Teresa"

Hay que encontrar la otra cueva, la del agua.

Estupendo haya

Allá, a lo lejos, en la fortaleza de la roca, está el posadero de los buitres, es nuestra referencia en la búsqueda de las cuevas

Los intrépidos exploradores

Reptamos, nos arrastramos hasta conseguir cruzar su interior para ver la segunda “Teresa.”

Preciosa entrada a la "cueva Teresa"

Desde el interior de la cueva

Un bosque de hayas cargadito de hayucos. 

Logró pasar a la otra parte y salvar el vacío.

 "La cueva del agua"

. Se oye el rumor del agua, hay un manadero. Sus paredes, un espectáculo cromático. Su oscuridad, un misterio. Tratamos de llegar a su interior, abortamos. Otro día vendremos con linternas.

La cueva del agua

Y descendemos por un barranco, por una torrentera, por el bosque de hayas, por donde nos acompaña el golpeo del agua sobre las rocas.    

Los pastos, altos. Donde está el ganado. ?


Peñacorada 1.831 m. Montaña oriental leonesa -Otero de Valdetuejar

Escrito por sensacionesenlacima 17-06-2016 en montaña palentina. Comentarios (0)


Peñacorada 1.831 m. Montaña oriental leonesa

-Otero de Valdetuejar

“Lindante con la montaña palentina”

 (Siempre que regresas a la montaña encuentras algo diferente e interesante)

“Sensaciones en la cima”

14 de junio de 2016

  Salimos en coche desde Cervera hacia la montaña oriental de León para ascender a Peñacorada. Pasamos por Guardo, Puente Almuhey y llegamos al pueblo El Otero de Valdetuejar. No es la  ruta más habitual de salida, pero si tal vez la más emocionante.

Partimos por un sendero y ascendemos,  prácticamente un poco anárquica a campo través, pues no hay senda señalada y por fín cresteamos para llegar a la cima.

Hay quien parte de Fuentes de Peñacorada.

Muy buen tiempo para hacer montaña.

Comida en Puente Almuhey.

Recorrimos 12 km.,

Caminantes:  Manolo, Luis, Alberto, Jesús, y Teo.

La fuerza del color de la escoba

Cortados de Peñacorada

Ahí vamos a subir, "Peñacorada"

“Sensaciones”

Peñacorada 1.831 m. Montaña oriental leonesa

-Otero de Valdetuejar 

Un pequeño guindal silvestre en medio de la campera. La sanguinaria junto a la roca.

Hemos cruzado el bosque de robles, ya no hay camino, no hay veredas.

Aires frescos, olor suave a tomillo. Los intensos colores amarillos de las escobas proyectan gran fuerza pictórica.

Un maíllo silvestre, la flor de oro, la manzanilla loca.

Luchas con fuerza para ascender entre la maleza, entre brezos y escobas. Todavía tienes tiempo para recrearte en sus contrastes, en contemplar el extenso campo exclusivo para ti. Son momentos dulces de primavera.

Hay un decorado especial, un aroma, un mundo de colores, pinceladas mágicas de verdes y amarillos. Variedad de flores.

Vives una nueva experiencia. No hay otro remedio, te agarras a la roca y vas alcanzando altura. Vas cresteando, siempre con prudencia y sensatez.

La cumbre desnuda, modelada por la lluvia y el viento. El azul del cielo, acaba con grises de las nubes y cielo acuoso. No llovió.

Un haya solitaria, un buitre sobrevuela.

Hemos descendido. Dicen que el caminar es adictivo, bendita adicción.

Objetivo conseguido. La caminata nos ha dado frescura, diversión y compañerismo.

Iniciamos la marcha por un camino

Ahí está Peñacorada

Y había un guindal en medio del campo.

Pasamos entre brezos y escobas

Había que cruzar el escobar

La marcha transcurría tranquila

Se ven varios pueblos desde lo alto

Quien es este inquilino?

Peñacorada

Son bosques de robles.

Hubo momentos que tuvimos que hacer pequeños esfuerzos para ascender

Venga, que no cuesta tanto.

Esta es la cima de Peñacorada

Descenso anárquico.

Pequeñas dificultades en el camino

Entrañable roble

Ya se ha descendido lo peor

Un paisaje fantástico.

Un mundo de flores a lo largo del camino

La flor de oro se extiende por las camperas


Perapertú -un pueblo, un bosque de acebos y robles-

Escrito por sensacionesenlacima 31-05-2016 en montaña palentina. Comentarios (0)


Perapertú -un pueblo, un bosque de acebos y robles-

“Nuestra montaña palentina”

 (Siempre que regresas a la montaña encuentras algo diferente e interesante)

“Sensaciones en la cima”

24 de mayo de 2016

  Hemos salido en coche desde Cervera, pasamos por el Valle de Mudá hasta llegar al pueblo de Perapertú.  Es una ruta de ascenso suave por una buena pista, nos asomamos al Valle de Castillerías, regresamos y ascendemos entre la Sierra Corisa y la Sierra de la Braña. y descendemos anárquicamente por sendas y veredas, atravesando un bosque de robles y acebos. No crea grandes dificultades.

Recorrimos 15 km.

Caminantes:  Manolo, Luis, Alberto, Ángel, Otto, y Teo.

El otro blog de Teo

http://sensacionesenlacima1.blogspot.com.es/


Sobre el montículo de hierba fresca, junto al manzano florido, cerca de la rústica fragua, surge como si de un gigantesco bunker se tratara, una edificación enorme. Sobresalta, intimida. Es un edificio de hormigón, es un cubo en vuelo, con unas grandes baldosas de cemento en volúmenes rectos. En la parte frontal, enormes cristaleras. Mis amigos montañeros me comentan que deje constancia de lo que vemos.

Iglesia de Perapertú

“Sensaciones”

Perapertú -un pueblo, un bosque de acebos y robles-

“Nuestra montaña palentina” 

Sobre el montículo de hierba fresca, junto al manzano florido, cerca de la rústica fragua, surge como si de un gigantesco bunker se tratara, una edificación enorme. Sobresalta, intimida. Es un edificio de hormigón, es un cubo en vuelo, con unas grandes baldosas de cemento en volúmenes rectos. En la parte frontal, enormes cristaleras. Mis amigos montañeros me comentan que deje constancia de lo que vemos.

Iniciamos la marcha en Perapertú que es un pueblo encantador de la montaña palentina.

Nuestra aspiración es simple, caminar tranquilamente por la naturaleza. No buscas nada especial. Los recursos sonoros y visuales del medio, hacen que percibas su esencia y te proporcionen placer y relajación.

Hay comadrería, buena disposición y curiosidad. Nos acompañan los colores floridos de la naturaleza, cuerpo y mente se unen y como si de magia se tratara, descubres caprichosos bosques de robles, acebos y abedules.

Respiras aire puro, no hay fatiga, ni inquietud. La primavera se asienta, encuentras manantiales de agua fresca, escuchas el canto de pájaros, pasas por senderos y veredas, por pastizales por los que deambulan vacas, yeguas y caballos. Suaves ascensos.

Antiguas calicatas de carbón, el blanco de la corteza del abedul silvestre y cilíndrico y llegas al fantástico y limpio chozo de Matalmozo, “el chozo 2009”.

Y así de simple hemos experimentado las “sensaciones” de esta marcha

El arado con vertedera

Suaves ascensos

AL fondo el pantano de Aguilar

El valle de San Cebrian

Un corzo, estaba cerca

 el blanco de la corteza del abedul silvestre y cilíndrico 

Bajada por el acebal de Perapertú

 y llegas al fantástico y limpio chozo de Matalmozo, “el chozo 2009”.

Junto al chozo

Fotógrafo en apuros

La satisfacción  de haber disfrutado.

El pensamiento profundo

Que bien lo hemos pasado


El Cadérano 1.329 m - el monte de las antenas- Montaña Palentina

Escrito por sensacionesenlacima 19-05-2016 en montaña palentina. Comentarios (0)

El Cadérano 1.329 m - el monte de las antenas-

Montaña Palentina

(Siempre que regresas a la montaña encuentras algo diferente e interesante)

“Sensaciones en la cima”

16 de mayo 2016

La ruta, no tiene dificultad. Es sencilla. 17 Km.

Cervera de Pisuerga, pueblo de Vado, el monte de las Antenas – Monte el Cadérano 1.329 m. - Bajada por el bosque de robles y hayas del pueblo de Barcenilla. Cruzas la vía del tren. Abajo Quintanaluengos, Ligüérzana, Vado, Cervera.

Caminantes:  Alberto, Manolo, Luis, Fernando, Jesús, y Teo.

Al fondo el Pico Curavacas y ellos son los que son porque estaban ahí.

Campos labrados, Pico Curavacas

La espadaña de la iglesia de Vado

El bosque, el haya, la fortaleza, ¡ ay los años!.

“Sensaciones”

El Cadérano 1.329 m - el monte de las antenas-

Montaña Palentina



Huele a miel, huele a hierba recién cortada, huele a primavera.

El monte de las antenas, un molino de viento, un embalse, el pantano de Aguilar.

Desciendes por el bosque de robles, bajas entre las hayas por una torrentera. Encinas, avellanos. 

Pisadas sobre las hojas secas. Hojas secas que agonizan entre las ramas caídas. Hojas que fueron verdes, ahora olvidadas.

Campos verdes sembrados de trigo y alfalfa. Revoloteos. El gorrión, sonidos cortos de la grajilla y el herrerillo. Escandaliza el pardusco arrendajo.

Verdes, color intenso amarillo, blancos, violetas.

Plantas, escobas, brezos, flores, el árnica, la celidonia, la clavelina.

La vía de la vetusta Robla. Trabajadores vestidos de verde, amarillo.

El cortado de rocas, la espadaña de la iglesia de Vado. A lo lejos, entre el azul, nuestra montaña palentina nevada.



 

Tal vez la Celidonia

 Ascendiendo al monte El Cadérano

Un embalse, el pantano de Aguilar.

Bajas entre las hayas por una torrentera. 

Los verdes de las hojas de las hayas.

Seguimos por la torrentera

Hojas secas que agonizan entre las ramas caídas. Hojas que fueron verdes, ahora olvidadas.

Hayas- El bosque de Barcenilla.

El bosque, el haya, la fortaleza, ¡ ay los años!. y más años que vivirás. Disfruta entre las hayas jóvenes.

Un molino de viento


Valle de Pineda por Resoba ( Paseito de 20 Km) Montaña Palentina

Escrito por sensacionesenlacima 15-05-2016 en montaña palentina. Comentarios (0)


Valle de Pineda por Resoba  ( Paseito de 20 Km)

Pues nos dimos un paseo de veinte kilómetros por el paisaje de nuestra montaña Palentina, con el temor de la lluvia. Llovió poco, había niebla, nos nevó en el alto y por fin salió el sol para permitirnos apreciar la belleza desde las cumbres, del Valle de Pineda, percibir las atractivas vueltas y revueltas del ¨Río Carrión y algunas cosillas curiosas que siempre ves a lo largo del recorrido.

Con el todoterreno de Otto llegamos por las tenadas de ¨Resoba hasta el Collado de las Oncellas. 

De aquí fuimos cumbreando por pistas. Algunos nombres de alrededor. Monte Hormigal, Pico Linares, Peña Horcada. Dehesa de Arbejal, Chozo del tío Serapio, Santa Marina, Refugio de los Pescadores, Puente Pucherin y a comer al Mesón el Molino de Vidrieros.

10 de mayo de 2016

Senderistas :  Otto, Manolo, Jesús, Alberto y Teo.

Al fondo, las atractivas vueltas y revueltas del Río Carrión.

Había niebla, y al principio la vista no era muy sugestivas.

Ya vemos a los ciervos correr.

Ya salió el sol. Abajo una laguna recuperada.

Un enorme murciélago  nos amenaza. Esperemos que no despegue.

Bueno, son colores.

Aparecen algunas pequeñas dificultades

Preciosa vista.

Otto, investiga.

Por fín los rayos del sol iluminan al Río Carrión

Al fondo la Dehesa de Arbejal

No hay mas remedio. Hay que cruzar.