Sensaciones en la cima... Teodoro Bustamante

Montaña palentina

Montaña Palentina y otras de Castilla y león y Cantabria. Sensaciones y experiencias en la montaña.

Chozo Oñañejo 1.678 m. Santibáñez de Resoba “Nuestra montaña palentina”

Escrito por sensacionesenlacima 23-07-2016 en montaña palentina. Comentarios (0)


Chozo Oñañejo 1.678 m.

Santibáñez de Resoba

 “Nuestra montaña palentina”

 (Siempre que regresas a la montaña encuentras algo diferente e interesante)


“Sensaciones”


Ocio, esfuerzo, dificultades, diversión, relajación, sensibilidad.

Contemplas el salto elegante de la cierva, caminas protegido en la sombra de los robles, participas de las sesiones bravías de aromaterapia gratuita, asciendes por parajes mágicos de nuestra montaña palentina. La sensibilidad crece. el respeto por la naturaleza se agranda y sientes que el cuerpo y la mente se revitaliza y disfrutas de momentos de relajación y bienestar.

Llevas una visera, gafas oscuras. El sol amenaza, pero una suave marea refrigerante lo apacigua.  Arrestos para ascender al alto de la Valdelamorca, que bonita palabra. Caminas, y sientes las ramas bajeras de robles y escobas que rayan la piel de tus piernas. Intuyes la posibilidad de que una garrapata se abrace a tu carne. Puede que aparezca el oso con su carroña en la boca, que admires el brillo de su pelo blanquecino. Puede que la imaginación vaya más allá y veas al ave convertida en vieja, y la vieja convertida en roca. Es un cúmulo de sensaciones posibles en tu marcha.

    Y después de toda esta pilada de sensaciones, te encuentras en el Chozo de Oñañejo con su fuente de agua abundante y fresca.

¡Que dura situación! Ahora, tenemos que participar en la degustación de alta gastronomía. Es una cocina de barbacoa, parrillada con productos “exóticos” de nuestra montaña palentina. Nuestro gran cocinero Teo “parador” tiene el mando. Se extingue la llama, se forma la brasa. Sobre la parrilla, chuletas de aguja, costilla, pierna de cordero, falda de cerdo, pancetita, chorizo, morcilla. Y un caldo valenciano riquísimo.

Y José nos canta.

Allá arriba en aquel alto

Hay un hombre donde se le secan las -no sé qué se le secan-

Y se le queda seco el – no sé qué se le queda seco

Lo siento, no me dio tiempo a coger toda la letra.


“Sensaciones en la cima”

19 de julio de 2016

  Desde Cervera en coche por el valle estrecho al pueblo de Santibáñez de Resoba, hasta la parte más alta del pueblo -13 km.-. ya que se encuentra en una pendiente de la montaña.

Motivo principal de la marcha hacer una barbacoa en el Chozo Oñañejo.

Ascendemos por el pavimento hasta coger la pista, a la izquierda queda Peña Escrita. Queremos hacer la marcha más larga, amena y aprovechar la sombra de los robles, por lo que tomamos la senda de la derecha. Subida al Campo, Tomamos el camino "majaavieja", chozo, campera y ascendemos por el bosque de Santibáñez hasta alcanzar el alto de Valdelamorca -caseta de madera- y bajamos al collado de Oñañejo, donde está nuestro chozo. “barbacoa”.y su fuente de agua fresca. Descendemos a Santibáñez por el Alto de la Cañada.

Pequeño menú  orientativo  por si alguno de nuestros lectores le quiere hacer.

Para empezar,

Morcilla, chorizo, pancetita

Chuletas de aguja

Pierna de cordero

Costilla de cerdo.

Falda de Cerdo

Todo regado con ricos caldos y preparado por el gran Chef Teo H. y sus ayudantes Alberto y Manolo

Recorrimos 12 km.

Caminantes:  Manolo, Luis, Fernando, Jesús, y Busta.

  Después vinieron con las viandas y las prepararon, José de Santibáñez con el todo terreno, Teo parador, y Alberto.

S

Y asciende y asciende con sus bocas abiertas.

Se siembran plantas protegidas por un plástico, para obtener frutos para el oso

Caminas, y sientes las ramas bajeras de robles y escobas que rayan la piel de tus piernas. 


Desde aquí felicitar a nuestro querido amigo Froilán de Lozar por ese libro  que ha escrito "La más bella canción de la naturaleza" y que tenemos ganas de tenerle en nuestras manos para leerle, ya que ama a nuestra montaña y es una garantía de autor de la Montaña Palentina






Santibáñez de Resoba, que se encuentra en una pendiente de la montaña.

La sensibilidad crece. el respeto por la naturaleza se agranda y sientes que el cuerpo y la mente se revitaliza y disfrutas de momentos de relajación y bienestar.

 Puede que la imaginación vaya más allá y veas al ave convertida en vieja, y la vieja convertida en roca.

Al fondo el Pico Curavacas

La vaca nos observa y nos da la bienvenida.

 Y después de toda esta pilada de sensaciones, te encuentras en el Chozo de Oñañejo con su fuente de agua abundante y fresca.

Se ocupó de la intendencia.

Y se asomó a la puerta del chozo, a ver que se cocía, digo que se asaba.

Parece que la barbacoa fue todo un éxito, no el contraluz. Pero si no hay nada.

Desde aquí felicitar a nuestro querido amigo Froilán de Lozar por ese libro  que ha escrito "La más bella canción de la naturaleza" y que tenemos ganas de tenerle en nuestras manos para leerle, ya que ama a nuestra montaña y es una garantía de autor de la Montaña Palentina


 Copiado del blog EmancipadosDeMentes 


Froilán de Lózar es escritor y publicista. Fundador de la revista literaria Pernía (1984-1988). Fundador y administrador de Curiosón. Ha colaborado en numerosos diarios y revistas con artículos y entrevistas: Diario Palentino, Norte de Castilla, Noticias de Palencia, Alerta, Diario Montañés, Gaceta del Norte, Cascajera... fundamentando toda su obra en "La Montaña Palentina". Es autor de numerosos cuentos y novelas.

Froilán ha sido premio de periodismo "Ciudad de Palencia". II Premio Internacional de Poesía Diego de Losada (Zamora). Premio Nacional de Novela Corta "La Tribuna de Castilla" (Valladolid), con la novela "La guerra de los torpes")1998. Finalista del VIII Premio de Novela Bubok-Lengua de Trapo, 2016


"La montaña de los aromas" Peña Escrita 1.727 m. – Santa Lucía 1.856 m, “Nuestra montaña palentina”

Escrito por sensacionesenlacima 08-07-2016 en montaña palentina. Comentarios (0)

"La montaña de los aromas"

Peña Escrita 1.727 m. – Santa Lucía 1.856 m,

 “Nuestra montaña palentina”

 (Siempre que regresas a la montaña encuentras algo diferente e interesante)

“Sensaciones en la cima”

5 de julio de 2016

  Desde Cervera en coche por el valle estrecho hasta llegar al Aparcamiento de “Gigante de Valle Estrecho” -15 km-

Iniciamos el ascenso “todo tieso” por pedregales hasta llegar a la cima de Peña Escrita y de aquí pasamos a la cima de Santa Lucía.

Recorrimos 8 km.

Caminantes:  Manolo, Luis, Alberto, Fernando, Keko, Teo parador, y Busta.

Ascenso a Peña Escrita. El video le he tenido que cortar porque el blog no me le acepta más largo.

Avanzas, trepas entre rocas por la canal de Peña Escrita 

“Sensaciones”

La montaña de los aromas

Peña Escrita 1.727 m. – Santa Lucía 1.856 m,

“Nuestra montaña palentina”

Avanzas, trepas entre rocas por la canal de Peña Escrita y los aromas naturales se apoderan de nosotros. Huele a te. Es fragancia de romero y de orégano, es la angélica, la manzanilla, es el olor a tomillo. Nuestro estado de ánimo que ya se encuentra animado, se reaviva. Algunas de las propiedades de estas plantas te dan fuerza, sientes tus vías respiratorias a “todo pulmón”, asciendes y notas soltura, quisieras subir y encumbrar siempre con la comodidad de esta circunstancia.

El reto se alcanza. Desde los más alto, un valle rodeado de nuestras míticas montañas, agua de los pantanos, bosques de hayas y robles, cielo azul interrumpido por pequeñas nieblas, se alargan las sombras, sorprende el silencio, es mágico el misterio de la naturaleza, la emoción, la belleza del lugar, “el Ojo de la Lastra”, “el Gigante dormido”.

 Los aromas naturales se apoderan de nosotros.

Al fondo Santa Lucia

Avanzas, trepas entre rocas por la canal de Peña Escrita 

La canal de Peña Escrita

Al fondo el "Gigante Dormido"

Desistimos en escalar la roca.

Cielo azul interrumpido por pequeñas nieblas,

En la cima de Santa lucia

Cima de Peña Escrita

Al fondo el Pico Curavacas.

Bajada de Santa Lucia

Al menos, lo intentamos, aunque no sé porqué motivo no lo logramos.


Cueva Teresa y cueva del agua -Posadero de los buitres- (Rebanal de las Llantas) “Nuestra montaña palentina”

Escrito por sensacionesenlacima 24-06-2016 en montaña palentina. Comentarios (0)


Cueva Teresa y cueva del agua -Posadero de los buitres-

(Rebanal de las Llantas)

 “Nuestra montaña palentina”

 (Siempre que regresas a la montaña encuentras algo diferente e interesante)

“Sensaciones en la cima”

21 de junio de 2016

  Desde Cervera en coche por el valle estrecho hasta llegar al pueblo de Rebanal de las Llantas. Desde aquí, tomamos el camino dirección al chozo de la Espina. Después de dos horas ascendiendo bajamos entre rocas y maleza en búsqueda de las cuevas Teresa y del Agua que están bajo el Posadero de los buitres. Pese a la dificultad, mereció la pena encontrarlas y descender por la torrentera de un bosque de hayas.

Recorrimos 10 km.

Caminantes:  Manolo, Luis, Alberto, Ángel, Teo parador, y Teo.

“Sensaciones”

En medio de un vergel, Rebanal de las Llantas.

El chozo, de la Espina

De repente, la imagen de un enorme animal. Nos sobrecoge. Avanzamos con cautela. Al parecer, a lo lejos, se acerca un enorme oso. Su hocico, sus orejas.

Sus paredes, un espectáculo cromático. Su oscuridad, un misterio. 

“Sensaciones”

Cueva Teresa y cueva del agua -Posadero de los buitres-

(Rebanal de las Llantas)

 “Nuestra montaña palentina”

En la vaguada, una fuente de agua fresca brota junto al serbal del cazador. Escoba albar, mostajos, varios guindales, avellanos, el diente de león, un bosque de hayas cargadito de hayucos. Es el valle de Sondonada, es el pueblo de Rebanal de las Llantas.

Hemos alcanzado el “Alto de la Espina”, su chozo limpio, acogedor, agradable. 

Día claro, luminoso. Avanzamos entre pastos altos y pequeñas rocas. De repente, la imagen de un enorme animal. Nos sobrecoge. Avanzamos con cautela. Al parecer, a lo lejos, se acerca un enorme oso. Su hocico, sus orejas. Falsa alarma, es la figura de una roca, es el fruto de la fantasía e imaginación de Manolo. Tranquilidad.

Allá, a lo lejos, en la fortaleza de la roca, está el posadero de los buitres, es nuestra referencia en la búsqueda de las cuevas. Terreno difícil, agreste, algunos tramos casi inaccesibles, salvamos las dificultades. Por fin, camuflada, oculta entre la maleza, la “Cueva Teresa”. Reptamos, nos arrastramos hasta conseguir cruzar su interior para ver la segunda “Teresa.” Nuevo recorrido. Hay que localizar la “Cueva del agua”. Ascendemos, subimos por rocas, cruzamos el bosque, por fin la cueva. Se oye el rumor del agua, hay un manadero. Sus paredes, un espectáculo cromático. Su oscuridad, un misterio. Tratamos de llegar a su interior, abortamos. Otro día vendremos con linternas.

Y descendemos por un barranco, por una torrentera, por el bosque de hayas, por donde nos acompaña el golpeo del agua sobre las rocas.  

De momento, caminamos protegidos por los árboles.

Al fondo, el Pico Curavacas.

Desde el interior del Chozo de la Espina.

Contemplando el chozo de la Espina. Un perfecto montañero sabedor de todos los entresijos de la montaña palentina.

Hemos alcanzado el “Alto de la Espina”, su chozo limpio, acogedor, agradable.

A la búsqueda de la "cueva Teresa"

Hay que encontrar la otra cueva, la del agua.

Estupendo haya

Allá, a lo lejos, en la fortaleza de la roca, está el posadero de los buitres, es nuestra referencia en la búsqueda de las cuevas

Los intrépidos exploradores

Reptamos, nos arrastramos hasta conseguir cruzar su interior para ver la segunda “Teresa.”

Preciosa entrada a la "cueva Teresa"

Desde el interior de la cueva

Un bosque de hayas cargadito de hayucos. 

Logró pasar a la otra parte y salvar el vacío.

 "La cueva del agua"

. Se oye el rumor del agua, hay un manadero. Sus paredes, un espectáculo cromático. Su oscuridad, un misterio. Tratamos de llegar a su interior, abortamos. Otro día vendremos con linternas.

La cueva del agua

Y descendemos por un barranco, por una torrentera, por el bosque de hayas, por donde nos acompaña el golpeo del agua sobre las rocas.    

Los pastos, altos. Donde está el ganado. ?


Peñacorada 1.831 m. Montaña oriental leonesa -Otero de Valdetuejar

Escrito por sensacionesenlacima 17-06-2016 en montaña palentina. Comentarios (0)


Peñacorada 1.831 m. Montaña oriental leonesa

-Otero de Valdetuejar

“Lindante con la montaña palentina”

 (Siempre que regresas a la montaña encuentras algo diferente e interesante)

“Sensaciones en la cima”

14 de junio de 2016

  Salimos en coche desde Cervera hacia la montaña oriental de León para ascender a Peñacorada. Pasamos por Guardo, Puente Almuhey y llegamos al pueblo El Otero de Valdetuejar. No es la  ruta más habitual de salida, pero si tal vez la más emocionante.

Partimos por un sendero y ascendemos,  prácticamente un poco anárquica a campo través, pues no hay senda señalada y por fín cresteamos para llegar a la cima.

Hay quien parte de Fuentes de Peñacorada.

Muy buen tiempo para hacer montaña.

Comida en Puente Almuhey.

Recorrimos 12 km.,

Caminantes:  Manolo, Luis, Alberto, Jesús, y Teo.

La fuerza del color de la escoba

Cortados de Peñacorada

Ahí vamos a subir, "Peñacorada"

“Sensaciones”

Peñacorada 1.831 m. Montaña oriental leonesa

-Otero de Valdetuejar 

Un pequeño guindal silvestre en medio de la campera. La sanguinaria junto a la roca.

Hemos cruzado el bosque de robles, ya no hay camino, no hay veredas.

Aires frescos, olor suave a tomillo. Los intensos colores amarillos de las escobas proyectan gran fuerza pictórica.

Un maíllo silvestre, la flor de oro, la manzanilla loca.

Luchas con fuerza para ascender entre la maleza, entre brezos y escobas. Todavía tienes tiempo para recrearte en sus contrastes, en contemplar el extenso campo exclusivo para ti. Son momentos dulces de primavera.

Hay un decorado especial, un aroma, un mundo de colores, pinceladas mágicas de verdes y amarillos. Variedad de flores.

Vives una nueva experiencia. No hay otro remedio, te agarras a la roca y vas alcanzando altura. Vas cresteando, siempre con prudencia y sensatez.

La cumbre desnuda, modelada por la lluvia y el viento. El azul del cielo, acaba con grises de las nubes y cielo acuoso. No llovió.

Un haya solitaria, un buitre sobrevuela.

Hemos descendido. Dicen que el caminar es adictivo, bendita adicción.

Objetivo conseguido. La caminata nos ha dado frescura, diversión y compañerismo.

Iniciamos la marcha por un camino

Ahí está Peñacorada

Y había un guindal en medio del campo.

Pasamos entre brezos y escobas

Había que cruzar el escobar

La marcha transcurría tranquila

Se ven varios pueblos desde lo alto

Quien es este inquilino?

Peñacorada

Son bosques de robles.

Hubo momentos que tuvimos que hacer pequeños esfuerzos para ascender

Venga, que no cuesta tanto.

Esta es la cima de Peñacorada

Descenso anárquico.

Pequeñas dificultades en el camino

Entrañable roble

Ya se ha descendido lo peor

Un paisaje fantástico.

Un mundo de flores a lo largo del camino

La flor de oro se extiende por las camperas


Perapertú -un pueblo, un bosque de acebos y robles-

Escrito por sensacionesenlacima 31-05-2016 en montaña palentina. Comentarios (0)


Perapertú -un pueblo, un bosque de acebos y robles-

“Nuestra montaña palentina”

 (Siempre que regresas a la montaña encuentras algo diferente e interesante)

“Sensaciones en la cima”

24 de mayo de 2016

  Hemos salido en coche desde Cervera, pasamos por el Valle de Mudá hasta llegar al pueblo de Perapertú.  Es una ruta de ascenso suave por una buena pista, nos asomamos al Valle de Castillerías, regresamos y ascendemos entre la Sierra Corisa y la Sierra de la Braña. y descendemos anárquicamente por sendas y veredas, atravesando un bosque de robles y acebos. No crea grandes dificultades.

Recorrimos 15 km.

Caminantes:  Manolo, Luis, Alberto, Ángel, Otto, y Teo.

El otro blog de Teo

http://sensacionesenlacima1.blogspot.com.es/


Sobre el montículo de hierba fresca, junto al manzano florido, cerca de la rústica fragua, surge como si de un gigantesco bunker se tratara, una edificación enorme. Sobresalta, intimida. Es un edificio de hormigón, es un cubo en vuelo, con unas grandes baldosas de cemento en volúmenes rectos. En la parte frontal, enormes cristaleras. Mis amigos montañeros me comentan que deje constancia de lo que vemos.

Iglesia de Perapertú

“Sensaciones”

Perapertú -un pueblo, un bosque de acebos y robles-

“Nuestra montaña palentina” 

Sobre el montículo de hierba fresca, junto al manzano florido, cerca de la rústica fragua, surge como si de un gigantesco bunker se tratara, una edificación enorme. Sobresalta, intimida. Es un edificio de hormigón, es un cubo en vuelo, con unas grandes baldosas de cemento en volúmenes rectos. En la parte frontal, enormes cristaleras. Mis amigos montañeros me comentan que deje constancia de lo que vemos.

Iniciamos la marcha en Perapertú que es un pueblo encantador de la montaña palentina.

Nuestra aspiración es simple, caminar tranquilamente por la naturaleza. No buscas nada especial. Los recursos sonoros y visuales del medio, hacen que percibas su esencia y te proporcionen placer y relajación.

Hay comadrería, buena disposición y curiosidad. Nos acompañan los colores floridos de la naturaleza, cuerpo y mente se unen y como si de magia se tratara, descubres caprichosos bosques de robles, acebos y abedules.

Respiras aire puro, no hay fatiga, ni inquietud. La primavera se asienta, encuentras manantiales de agua fresca, escuchas el canto de pájaros, pasas por senderos y veredas, por pastizales por los que deambulan vacas, yeguas y caballos. Suaves ascensos.

Antiguas calicatas de carbón, el blanco de la corteza del abedul silvestre y cilíndrico y llegas al fantástico y limpio chozo de Matalmozo, “el chozo 2009”.

Y así de simple hemos experimentado las “sensaciones” de esta marcha

El arado con vertedera

Suaves ascensos

AL fondo el pantano de Aguilar

El valle de San Cebrian

Un corzo, estaba cerca

 el blanco de la corteza del abedul silvestre y cilíndrico 

Bajada por el acebal de Perapertú

 y llegas al fantástico y limpio chozo de Matalmozo, “el chozo 2009”.

Junto al chozo

Fotógrafo en apuros

La satisfacción  de haber disfrutado.

El pensamiento profundo

Que bien lo hemos pasado